Detención de César Sepúlveda, alias Bótox, en Michoacán
El sobrevuelo de helicópteros en el poblado de Cenobio Moreno, en el Valle de Apatzingán, señalaba este miércoles la inminente captura de un personaje clave en el crimen organizado de Michoacán. Las autoridades federales estaban en la búsqueda de César Sepúlveda, conocido como Bótox, involucrado en múltiples extorsiones y asesinatos, incluido el del líder de citricultores, Bernardo Bravo, a finales del año pasado. La detención se consumó en la noche en la localidad de Santa Ana Amatlán, donde Bótox, acompañado de dos jóvenes apodados Pánico y Greñas, intentó escapar por una ventana, pero fue finalmente arrestado.
Contexto de la Operación
Este jueves, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez, confirmó la operación que se inició el 23 de octubre, en respuesta al asesinato de Bravo. Tras el crimen, el hermano de la víctima reportó que Sepúlveda, junto con su grupo autodenominado ‘Blancos de Troya’, había secuestrado a Bravo. Un ayudante de Bótox, conocido como Pilones, había comunicado por teléfono que Bravo sería liberado, aunque eso no sucedió. La reunión entre Bótox y Bravo, que tuvo lugar en Cenobio Moreno, desembocó en el asesinato de este último.
Estrategias y Testimonios Clave
Las investigaciones incluyeron el seguimiento de Pilones durante varios meses y cateos en la vivienda de Bótox. Estos esfuerzos culminaron en la detención de ambos, con la esperanza de atrapar también a Jando, el hermanastro de Bótox, quien ha estado involucrado en las actividades criminales en la región. Tras ser arrestado, Pilones reveló que Bravo había buscado apoyo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para deshacerse de Bótox, lo que pudo haber motivado su asesinato.
El Perfil del Criminal
Bótox se había convertido en un objetivo prioritario para las autoridades. En videos publicados a principios de este año, defendía su inocencia respecto al asesinato de Bravo y criticaba las prácticas del mercado del limón en Michoacán. Según el gobierno, Bótox mantenía el control del comercio del limón en varias localidades de los municipios de Buenavista y Apatzingán.
Su estilo, además de su imagen campestre, lo colocaba en un lugar notable en el círculo criminal. Bótox, a sus 43 años, cuestionaba los precios que las empresas pagaban a los agricultores y cómo esto afectaba sus propias ganancias. Su discurso, aunque relacionado con la economía, incluía elementos de justificación a su comportamiento delictivo.
Una Trayectoria Criminal en el Radar
El individuo había estado en la mira de las autoridades, tanto en México como en Estados Unidos. En un comunicado del Departamento del Tesoro de EE.UU. en agosto, se le vinculaba a la estructura del grupo criminal Los Viagra, junto al señalado Heladio Cisneros, alias La Sirena. Esta organización es considerada heredera de los Caballeros Templarios, liderados por Nicolás Sierra Santana, alias El Gordo.
Entrelazados en el Crimen Organizado
La complejidad de los grupos criminales en Michoacán dificulta la comprensión de las jerarquías y relaciones que establecen. La disolución de La Familia Michoacana y los Caballeros Templarios dejó un vacío que permitió el surgimiento de varios grupos, incluidas las alianzas inestables de Bótox. A lo largo de los últimos cinco años, el Ejército había seguido sus movimientos, que incluían rivalidades con otros líderes criminales locales.
Actividades Criminales Diversificadas
El Centro Nacional de Fusión de Inteligencia (CENFI) había identificado previamente a Bótox como un ente empresarial en el crimen organizado, controlando diversas actividades ilícitas. Desde la recolección de basura, la venta de productos como cerveza y gasolina, hasta el tráfico de drogas, su involucramiento en diferentes sectores económicos reveló la amplitud de su influencia criminal en Michoacán.
