Ricardo Roa y su trayectoria bajo la lupa
En una reciente entrevista con Silvia Charry para la revista Cambio, Ricardo Roa afirmó: “Mi comportamiento como profesional y como persona siempre ha estado orientado por los más altos estándares éticos. Jamás me he visto vinculado con un escándalo”. Estas declaraciones contundentes buscan disipar cualquier duda sobre su reputación. Sin embargo, la situación podría no ser tan clara como él sostiene.
El perfil profesional de Ricardo Roa
Ricardo Roa se presenta como un ejecutivo que alterna entre el sector público y privado. Aunque su trayectoria parece la de un directivo típico, su historial revela conexiones comprometedoras. Recientes investigaciones del informe de debida diligencia realizado por Control Risks en 2023 han destacado aspectos que cuestionan su integridad.
Vínculos controversiales
Según el informe mencionado, Roa llegó a la gerencia de la Electrificadora de Santander (ESSA) en 2007 con el respaldo del senador Óscar Reyes, relacionado con la parapolítica en Santander. Tras la renuncia del anterior gerente, José Vicente Villamizar, por acusaciones de utilizar la empresa en beneficio político, Roa asumió un cargo que levantó sospechas debido a estas conexiones.
Reyes, condenado en 2012 por parapolítica, continuó influyendo en el nombramiento de Roa como presidente de TGI (Transportadora de Gas Internacional) durante la alcaldía de Gustavo Petro. Control Risks sugiere que el vínculo entre Roa y Petro se gestó a través de Reyes, lo que complica aún más su imagen.
Irregularidades en su gestión
Roa ha sido acusado de cubrir irregularidades financieras en su gestión. En su rol de presidente de TGI, Roa no reportó delitos graves como la “administración desleal agravada” de Néstor Pérez Herrera, quien terminó condenado. Asimismo, varias denuncias sobre sobrecostos en las tarifas de TRECSA, gestionadas por William Vélez, pasaron desapercibidas por Roa, a pesar de tener conocimiento de ellas. Curiosamente, Vélez más tarde lo nombraría presidente de la Empresa de Energía de Honduras.
Un panorama complicado
Los patrones evidenciados en la carrera de Ricardo Roa sugieren un entramado más complejo de lo que sugiere su autoevaluación. A medida que surgen nuevas evidencias, queda por ver cómo este contexto afectará su percepción pública y sus futuras oportunidades profesionales.
La relación de Roa con estos escándalos plantea interrogantes sobre su ética y transparencia, aspectos fundamentales para cualquier figura pública. Las afirmaciones del ejecutivo chocan con un pasado cuyo análisis todavía está en curso.
