La economía mexicana se enfrenta a desafíos significativos en 2026. A continuación, se detallan los principales retos económicos que impactarán al país en este nuevo año.
Retos del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC)
Continuidad del T-MEC. La situación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) es crucial para el futuro económico de México. A mediados de 2026, será necesario definir si el tratado se mantendrá en sus términos actuales o si requerirá una revisión o renegociación. Esta incertidumbre, que podría ser bilateral o trilateral, afecta las decisiones de inversión tanto nacionales como extranjeras, lo que podría impactar las proyecciones de crecimiento económico del país.
Crecimiento Económico
Estancamiento económico. Un reto central para la economía mexicana es el bajo crecimiento. Entre 2018 y 2024, el crecimiento promedio anual fue de apenas 0.8%, un nivel que apenas iguala el crecimiento poblacional y ha dejado estancado el ingreso per cápita. Las proyecciones para 2026 apuntan a un crecimiento de 1.15%, muy por debajo de las expectativas previas de 1.8%. Si este panorama se materializa, se marcarán ocho años de estancamiento en el ingreso per cápita, lo que refleja un problema estructural en la economía azteca.
La crítica actual se centra en que la tasa de crecimiento potencial podría haber disminuido. La falta de inversión pública y el deterioro en el ambiente de negocios han agravado esta situación. Es urgente revertir esta tendencia para evitar una nueva década perdida de crecimiento, como ocurrió en los años ochenta.
Generación de Empleo Formal
Desafíos en el mercado laboral. La generación de empleo formal está directamente relacionada con el crecimiento económico. En 2025, la creación de empleo formal fue prácticamente nula, aunque se registró un auge de trabajadores de plataformas digitales, cuyos empleos ya existían, pero fueron formalizados. Para 2026, los analistas pronostican la creación de 308,000 empleos formales, una disminución del 40% en comparación con las expectativas de un año atrás de medio millón de empleos. Este desafío es significativo considerando que cada año se suman aproximadamente 800,000 personas al mercado laboral.
Inflación y Política Monetaria
Presiones inflacionarias. En 2025, la inflación se situó cerca del 3.7%, dentro del rango de variabilidad estipulado por el Banco de México, aunque aún por encima de su objetivo del 3%. Para 2026, se prevé que la inflación se vea presionada por aumentos en impuestos sobre productos básicos y aranceles a importaciones de bienes de países asiáticos sin acuerdos comerciales. Además, se anticipa un rebote de la inflación no subyacente debido a niveles bajos en la segunda mitad del 2025, lo que podría llevar la inflación a superar el 4% durante gran parte del año.
Estos factores pueden dificultar que el Banco de México inicie un ciclo de reducción de tasas de interés. Se estima que la tasa de interés objetivo podría bajar de 7% a 6.5% en el segundo trimestre de 2026, aunque esto dependerá de las condiciones económicas y del contexto internacional.
Un panorama complejo
Los desafíos para la economía mexicana en 2026 son amplios y diversos. Hasta ahora, se ha priorizado la estabilidad macrofinanciera a expensas del crecimiento económico. La búsqueda de un equilibrio entre ambos aspectos será esencial, ya que la falta de dinamismo económico podría afectar negativamente otros aspectos del bienestar social.
