Curro Díaz protagonizó un emotivo regreso a la plaza de toros de Las Ventas, apenas dos días después de perder a su padre. A pesar del luto, el diestro de Linares ofreció una actuación que le valió una merecida vuelta al ruedo, aunque la presidencia le negó una oreja que solicitó gran parte del público.
Los toros de Martín Lorca presentaron una escasa prestación, caracterizada por su falta de empuje y una medida raza. A pesar de estas condiciones, los tres toreros supieron extraer lo mejor de cada animal. Sin embargo, fue Curro Díaz quien más capitalizó ese esfuerzo, contando con el apoyo incondicional del público. En su primer toro, Curro utilizó su experiencia y técnica para lidiar con un animal difícil, logrando conectar con el tendido a través de muletazos que reflejaron su buen manejo de tiempos y alturas.
A pesar de no conseguir el efecto deseado con la espada en su primer toro, sí logró una notable estocada en su segundo, que cayó rápidamente. Este segundo intento, aunque menos limpio, fue más ligado, ganándose la ovación del público, que lo apoyó incluso en un momento de tensión ante la negativa de la oreja por parte de la presidencia.
Rafael Serna, por su parte, evidenció su habilidad técnica con el quinto toro de Martín Lorca, que no se empleó adecuadamente. Aun así, Serna logró una entrega admirable, evitando que el peligroso animal interfiriera en sus pases, destacando especialmente su destreza con la mano derecha.
El mexicano Diego San Román también tuvo su momento destacado. Aunque el tercero de la tarde se movió con voluntad, requirió más ajustes de los que inicialmente se esperaban. San Román logró conectar con el toro en una faena que, aunque larga, no logró captar la completa atención del público. En el sexto, el torero continuó buscando el ajuste y la precisión, aunque nuevamente la respuesta del tendido fue escasa.
M. Lorca/Díaz, Serna, San Román
El festejo contó con cinco toros de Martín Lorca y un sobrero de Carmen Valiente. La corrida se caracterizó por una presentación notable, aunque hubo problemas de fuerza y desarrollo en los animales.
Curro Díaz: media estocada desprendida y dos descabellos (ovación); estocada delantera desprendida (vuelta al
ruedo tras petición de oreja mayoritaria).
Rafael Serna: dos pinchazos y descabello (silencio); media estocada y dos descabellos (silencio).
Diego San Román: tres pinchazos, estocada delantera y descabello (silencio tras dos avisos); estocada y descabello (silencio).
La cuadrilla también tuvo su protagonismo, destacando la brega de José María Soler con el cuarto.
Antes de iniciar el paseíllo, se guardó un minuto de silencio en honor a Francisco Díaz y el torero retirado Ricardo Ortiz.
Plaza de Las Ventas. 5 de abril. Tercera corrida de la temporada en Madrid, con una afluencia de casi media plaza (10.030 personas, según la empresa) en una tarde primaveral.
