Aida Quilcué, senadora indígena y líder del pueblo Nasa, relató su angustiante experiencia tras ser secuestrada en el municipio de Totoró, departamento del Cauca, este martes. Junto a sus escoltas, Álvaro Troches y Ovidio Pontón, Quilcué fue interceptada por hombres armados que los condujeron a una zona boscosa mientras esperaban órdenes. Luego de varias horas de incertidumbre, los secuestradores huyeron, y fue un guardia indígena quien la encontró en Inzá, municipio cercano al páramo de Guanacas.
“El Cauca merece ser atendido”, declaró Quilcué en una rueda de prensa en Popayán, donde fue trasladada tras su liberación. La senadora, perteneciente al partido Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), agradeció la rápida respuesta de la Guardia Indígena y la presión social, que, según ella, fueron clave para mantenerla con vida. “Agradezco a la guardia indígena por ser los primeros en llegar y a la fuerza pública, que también contribuyó”, afirmó.
Respuestas Rápidas y Estructuradas
El secuestro de Quilcué desencadenó una respuesta inmediata por parte de la comunidad y de las autoridades. Tras la pérdida de contacto con la líder, helicópteros de las fuerzas militares comenzaron a sobrevolar la zona, mientras que decenas de miembros de la Guardia Indígena se organizaron para establecer puntos de control en municipios aledaños como Silvia, Jambaló y Páez. Con el fin de identificar vehículos sospechosos, estos operativos fueron cruciales dado que la camioneta de Quilcué apareció vacía, sin señales de una salida terrestre por la zona.
La colaboración entre autoridades locales y la comunidad fue fundamental. Una de las primeras personas en contactarse con Quilcué fue el alcalde de Inzá, Delio Trujillo, quien confirmó que se encontraba en buen estado y agradeció la movilización de la Guardia Indígena. Aunque los captores no se identificaron, se sospecha que el Frente Dagoberto Ramos, un grupo armado vinculado a las disidencias de las FARC, es responsable de este y otros casos de secuestro en la región.
Demandas de Justicia
Los líderes del CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca) han exigido a la Fiscalía que esclarezca lo sucedido y determine la identidad de los secuestradores. Quilcué, quien ha sobrevivido a varios atentados en el pasado, instó a la justicia no solo a investigar su caso, sino también el de muchos otros líderes que han quedado en la impunidad. En su historial, cuenta con 135 amenazas denunciadas, todas archivadas.
Eduin Lectamo, responsable de Derechos Humanos del CRIC, destacó que las carreteras de la región son el centro de disputa entre grupos armados, lo que genera un ambiente de inseguridad constante. La carretera que conecta al Cauca con el Huila es crítica para las economías ilícitas, lo que ha llevado a un incremento de la violencia, afectando en particular al pueblo Nasa. La comunidad ha visto un aumento en el reclutamiento forzado de menores y ha padecido la pérdida de líderes, como en el caso de Carmelina Yule, quien falleció en 2024 intentando recuperar a un niño de manos de grupos ilegales.
