Salidas de Colombia del Arbitraje Internacional: Un Cambio en la Política Económica
El anuncio del Presidente Gustavo Petro, el 26 de marzo, sobre iniciar la salida de Colombia del sistema de arbitraje internacional de inversión representa un giro significativo en la política económica del país. Respaldada por una carta firmada por aproximadamente 200 expertos, economistas y académicos, esta decisión plantea interrogantes sobre la seguridad jurídica y la percepción del riesgo país en el contexto actual.
Contexto de la Decisión
Este debate surge en un momento crucial, en el marco de la Primera Conferencia Internacional para la Transición Más allá de los Combustibles Fósiles, que se llevará a cabo en Santa Marta del 24 al 29 de abril de 2026. Durante este evento, se presenta el arbitraje de inversión como un obstáculo para la transición energética. Sin embargo, se argumenta que la necesidad de inversiones sustanciales en energías renovables y minería de minerales críticos exige un entorno de estabilidad y seguridad jurídica, especialmente con la creciente dependencia del capital extranjero.
Incidencia de la Decisión Pre electoral
No es fortuito que esta decisión se tome en un contexto preelectoral y durante el mandato de un presidente en retirada. Estas medidas pueden aumentar la incertidumbre y enviar señales inquietantes a los mercados. Lo que algunos podrían ver como una corrección podría resultar en costos elevados para la estabilidad jurídica y económica del país. La preocupación no se centra en abrir el debate, sino en que este se realice sobre bases sólidas y técnicas.
Una Carta con Falta de Evidencia
La carta de apoyo a esta postura ignora aspectos importantes del derecho internacional de inversiones y de la práctica arbitral, faltando a la evidencia empírica relevante en disputas internacionales. Asimismo, no considera adecuadamente las lecciones aprendidas en la región, lo que podría acentuar la irresponsabilidad de avanzar sin un análisis profundo.
El Sistema de Arbitraje: Un Malentendido
La premisa fundamental de la carta sostiene que el arbitraje de inversión solo facilita que las multinacionales impugnen políticas públicas, pero esto pasa por alto los rigurosos estándares que deben cumplir los inversionistas para acceder a este sistema. No toda pérdida económica se traduce en violación jurídica, y los datos muestran que en más del 50% de los casos en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), prevalecen los intereses de los Estados.
Un Diagnóstico Erróneo
El diagnóstico presentado en la carta es equivocado en cuanto a la solución propuesta. No se trata de eliminar el arbitraje, sino de reforzarlo mediante la renegociación de tratados que incluyan garantías claras sobre el derecho a regular, en lugar de abandonar el sistema. Mejorar las herramientas que protegen las inversiones y las áreas de interés nacional es el enfoque correcto.
Paradoja Ambiental
La afirmación de que el arbitraje de inversión protege a los contaminadores es una simplificación excesiva. Muchos acuerdos modernos permiten a los Estados regular en materia ambiental, salud y laboral sin que esto implique compensar automáticamente a las multinacionales. Por ejemplo, el Acuerdo de Protección Recíproca de Inversiones con Francia reconoce explícitamente esa facultad, siempre que las medidas sean no discriminatorias y proporcionales.
La Relación entre Arbitraje e Inversión Extranjera
La relación entre el arbitraje de inversión y los flujos de inversión extranjera es más compleja de lo que sugiere la carta. La analogía con Brasil no es del todo válida, dado que sus características institucionales y macroeconómicas no son fácilmente replicables en otros países. Aun así, la existencia de un foro neutral es fundamental en economías con menor capacidad institucional.
Retiro Del Sistema: Un Cambio Superficial
Abandonar el sistema de arbitraje no significa una baja efectiva a este mecanismo. Cláusulas de supervivencia en tratados permiten que las obligaciones se mantengan vigentes. La experiencia de Bolivia, que continuó enfrentando controversias tras su salida del CIADI en 2007, muestra que las disputas simplemente cambian de forma en lugar de desaparecer.
Un Cambio en América Latina
El retorno de países como Ecuador y Honduras al sistema de arbitraje sugiere un agotamiento del distanciamiento de los mecanismos de arbitraje internacional que se dio entre 2007 y 2012. Este cambio señala una necesidad creciente hacia la seguridad jurídica como un pilar esencial para el crecimiento y la inversión extranjera en la región.
Fortalecimiento de las Instituciones en Colombia
Colombia cuenta con una infraestructura institucional robusta, promovida por la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, que busca fortalecer su capacidad técnica para gestionar controversias internacionales sin depender excesivamente de asesores externos.
Reconsiderar la Decisión
La decisión de salir del sistema de arbitraje internacional de inversión se basa en un diagnóstico erróneo. En lugar de retirarse, es esencial reformar el sistema y fortalecer las instituciones que administran las controversias internacionales, garantizando la protección de los intereses del país y el respeto al estado de derecho.
