Inflación en Colombia: un cierre complicado para 2025
La inflación en Colombia ha finalizado 2025 con una variación anual del 5,1%, un dato que se mantiene casi idéntico al del año anterior, según ha confirmado el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Este resultado subraya un año crítico en la lucha contra el aumento de precios de bienes y servicios, especialmente teniendo en cuenta que el Banco de la República había proyectado un cierre del 4,4%. Este es el quinto año consecutivo en que Colombia no alcanza su meta del 3% de inflación, posicionándose detrás de otros países de América Latina que han mostrado mejores indicadores en este aspecto.
Resistencia en los precios y sectores afectados
La situación del año 2025 se caracteriza por una persistente resistencia de los precios. Hacia el final del año, algunos productos perecederos como el tomate, cebolla y frutas frescas lograron disminuir su costo, pero el aumento de los arriendos, las comidas fuera del hogar y los servicios regulados, como gas y electricidad, mantuvieron la inflación por encima del 5%. Las divisiones que superaron el promedio nacional en variación anual son: Restaurantes y hoteles (7,91%), Educación (7,36%), Salud (7,20%), Bebidas alcohólicas y tabaco (6,37%) y Transporte (5,35%). Mientras tanto, los precios de alojamiento, agua y otros combustibles crecieron un 4,76%, y los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron un 5,07%.
Aumento del salario mínimo y sus implicaciones
La situación se complica aún más con la decisión del Gobierno de Gustavo Petro de aumentar el salario mínimo en un 23% para 2026, elevándolo a dos millones de pesos, incluido el auxilio de transporte. Este incremento ha generado críticas por ser considerado “desproporcionado”, ya que se espera que impacte negativamente los precios en el nuevo año. Según Corficolombiana, cerca del 45% de la canasta familiar está influida por la inflación de cierre o por el salario mínimo.
El peligro actual radica en la indexación del salario mínimo a otros componentes de la economía. Munir Jalil, de BTG Pactual, ha señalado que “el 60% de las alzas de precios de 2026 se concentrarán antes de mayo”. Varias entidades analíticas han ajustado sus proyecciones inflacionarias para el cierre de 2026, aumentando la cifra de un 4,9% a niveles cercanos al 7%. Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República, ha estimado que el aumento salarial podría añadir hasta dos puntos porcentuales a la inflación.
Expectativas del Banco de la República
La Junta Directiva del banco central se enfrenta ahora a la posibilidad de cambiar su enfoque de bajar las tasas para reactivar la economía —que según Laura Clavijo, directora de investigaciones económicas de Bancolombia, creció un 2,7% en 2025— a un escenario en el que se consideran aumentos en la tasa de política monetaria para controlar la inflación. Se estima que el mercado ya anticipa incrementos de al menos 50 puntos básicos (0,5%) en enero, como medida para evitar que las expectativas inflacionarias se descontrolen.
Desafíos fiscales y comparativa regional
A medida que Chile, Perú y Brasil acercan sus indicadores a las metas deseadas, Colombia sigue “rezagada en su senda desinflacionaria”, según César Pabón, director de investigación económica en Corficolombiana. Además, el país enfrenta un panorama fiscal complejo, con un déficit que podría alcanzar el 7,9% del PIB, influenciado por el aumento de pensiones y salarios públicos atados al nuevo salario mínimo. Asimismo, el Gobierno ha aprobado el segundo mayor cupo de deuda en su historia, alcanzo los 152,3 billones de pesos.
Colombia ha perdido un año significativo en la lucha contra la inflación, quedando estancada en los niveles de 2024. Con el nuevo incremento en el gasto público y salarial, la dirección futura del país podría ser preocupante.
