La Geopolítica y el Euro Digital: Una Relación Estratégica
La relación entre el dinero y la geopolítica es indiscutible, y el caso del euro digital lo demuestra. La Comisión Europea presentó en junio de 2023 las propuestas legales para su desarrollo, pero el impulso político se vio limitado hasta que Donald Trump volvió a asumir la presidencia en Estados Unidos. En este contexto, Piero Cipollone, miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) y responsable del proyecto del euro digital, ha cobrado protagonismo. Cipollone, originario de Avezzano, Italia, tiene una amplia trayectoria en el Banco de Italia, donde llegó a ser subgobernador antes de unirse al BCE en noviembre de 2023.
La Necesidad de un Sistema de Pagos Europeo
El BCE ha destacado la actualidad geopolítica como un argumento crucial para respaldar la creación del euro digital. Durante una entrevista, Cipollone manifestó que esta iniciativa no debe interpretarse como una respuesta defensiva, sino como una necesidad para ofrecer un sistema de pagos sólido y no fragmentado en Europa. Actualmente, el continente depende de proveedores estadounidenses, lo que pone en riesgo la autonomía financiera europea.
Cipollone subrayó que el BCE tiene el mandato de garantizar medios de pago que satisfagan las necesidades de los ciudadanos, tanto en el ámbito minorista como mayorista. La tendencia hacia el uso de pagos digitales se ha intensificado, con una disminución del uso del efectivo, que pasó del 40% en 2019 al 24% en 2024 en términos de operaciones diarias.
Un Sistema de Pago bajo Control Europeo
El aumento de tensiones geopolíticas refuerza la necesidad de contar con un sistema de pago europeo controlado enteramente por entidades locales. Cipollone mencionó que el euro digital será un medio de pago de curso legal, lo que obligará a los comerciantes que aceptan pagos digitales a incluirlo, promoviendo un estándar público único que beneficiará tanto a comerciantes como a consumidores.
El Futuro del Euro Digital y su Implementación
Existen propuestas en el Parlamento Europeo y en el sector privado que sugieren que se espere a que las entidades financieras desarrollen alternativas. Cipollone reiteró que el BCE ha trabajado durante años para que el sector privado ofrezca soluciones paneuropeas y que el euro digital podría fomentar aún más estas iniciativas.
La invitación a la participación del sector privado se fundamenta en la idea de que un euro digital robustecerá el sistema de pagos y facilitará un marco de trabajo consensuado para todos. A través de estándares abiertos, se busca evitar la fragmentación del sistema de pagos europeos, lo que podría ofrecer un método más eficaz y eficiente para el comercio digital.
Impacto de la Geopolítica en las Decisiones Monetarias
En un contexto global en el que los bancos centrales enfrentan presiones externas, Cipollone afirmó que el BCE se centrará en la economía de la zona euro. El establecimiento de tasas de interés tiene como objetivo principal asegurar una estabilidad de precios cercana al 2% a medio plazo, independientemente de las dinámicas en otros países.
La incertidumbre económica reciente podría tener efectos negativos en la recuperación. Según Cipollone, cualquier aumento en la incertidumbre puede impactar la inversión y, por lo tanto, la estabilidad del crecimiento económico, lo cual repercutiría en la inflación y en la economía real.
