El Gabinete de Seguridad de México informó este martes sobre la detención de José Ignacio N., conocido como Nacho Vega, presunto líder y operador financiero del Cártel del Golfo (CDG). Según datos compartidos en la red social X, se le atribuyen diversos delitos, entre ellos secuestro, extorsión, homicidio, ataques a las autoridades, así como tráfico de drogas, personas y armas hacia Estados Unidos.
Las autoridades lograron localizar a Nacho Vega en Matamoros, Tamaulipas, gracias a operaciones de inteligencia interinstitucional. Durante su aprehensión, se llevaron a cabo aseguramientos de dos armas largas, cartuchos y cargadores. El comunicado oficial también indica que el detenido cuenta con una orden de arresto en el distrito sur de Texas por conspiración, distribución y contrabando de drogas, además de estar vinculado con el funcionamiento de una organización criminal.
El Cártel del Golfo es considerado uno de los grupos criminales más antiguos y peligrosos de México, con orígenes que se remontan a la década de 1930. Este cártel tiene su base principal en el Estado de Tamaulipas, que colinda con aproximadamente 370 kilómetros de frontera con Texas. En febrero, el CDG y otras cinco organizaciones criminales mexicanas fueron designados como organizaciones terroristas internacionales por la Administración Trump.
Según el comunicado de las autoridades, Nacho Vega lidera las células Escorpiones y Ciclones. Los Escorpiones, el brazo armado del CDG, fue creado por Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, apodado Tony Tormenta, entre 2006 y 2007, con el propósito de funcionar como su guardia personal y cuerpo de seguridad de élite. Esta necesidad surgió debido a la influencia de Los Zetas, un grupo rival que se desprendió del CDG.
Tras la muerte de Tony Tormenta en 2010, durante un enfrentamiento con la Marina, los Escorpiones se unieron a otra célula que surgió a raíz de disputas internas del CDG, conocida como Los Ciclones. Ambas agrupaciones han sido identificadas como algunas de las más violentas y activas en Tamaulipas. Información de las autoridades de EE. UU. revela que se especializan en el control territorial, narcotráfico y tráfico de personas en la frontera con Estados Unidos.
