Visita de Gabriel Boric a Rapa Nui: Críticas y Desafíos Sin Resolver
Gabriel Boric concluye este viernes su primera y posiblemente última visita como presidente a Rapa Nui, conocida también como Isla de Pascua. Las autoridades locales han expresado su descontento por el viaje, programado con solo 48 horas de anticipación, lo que consideran insuficiente para abordar de manera efectiva las preocupaciones de esta remota isla, habitada por cerca de 7,500 personas. Según declaraciones de la alcaldesa Elizabeth Arévalo Pakarati, se habían solicitado múltiples encuentros personales para discutir sobre la falta de recursos para el desarrollo local.
Un Viaje Enmarcado en el Descontento
A pesar de que la visita se centró en resaltar los logros de su administración en infraestructura, el ambiente no fue propicio para Boric. La alcaldesa Arévalo criticó que su llegada fue tardía y con el objetivo aparente de «cumplir» con un compromiso. El contexto se agrava al considerar el reciente y rotundo rechazo (87%) a la propuesta del Ejecutivo que buscaba otorgar mayor autonomía a la isla.
Durante su estancia, Boric enfatizó los avances en proyectos como la construcción del nuevo Aeropuerto Mataveri, que promete ser casi tres veces más grande que el actual y que representa una inversión de más de 400 millones de dólares para 2035. También se anunció un nuevo camino de 742 metros, la mejora de calles y el lanzamiento del Programa de Jefas de Hogar. Este viernes, el presidente tuvo un encuentro con beneficiarios del Programa de Habitabilidad Rural de Rapa Nui. «Estas son el tipo de obras para las cuales está la política, para transformar la vida de las personas para mejor”, señaló Boric.
Contexto Político y Reacciones de la Comunidad
La relación de Boric con Rapa Nui se enmarca en su enfoque hacia la descentralización y los derechos de los pueblos indígenas. La isla mostró su apoyo a la candidata de izquierda Jeannete Jara durante las pasadas elecciones presidenciales, lo que indica afinidades políticas con el actual gobierno. Sin embargo, su llegada el miércoles por la tarde fue recibida por una treintena de pascuenses que se manifestaron en el aeropuerto, haciendo notar su descontento ante la tardía visita del presidente.
La alcaldesa Arévalo, en pláticas previas con Boric, abordó el sentimiento de abandono sentida por la comunidad. Boric, por su parte, argumentó que en ocasiones anteriores se habían cancelado visitas por desastres naturales. Además, recordó que ministros y subsecretarios habían visitado la isla a lo largo de su administración.
Problemas de Gobernanza y Autonomía
En las reuniones sostenidas, se tocó el tema de la polémica remoción de Manahi Pakarati como embajadora de Chile en Nueva Zelanda tras cuidar la autodeterminación de Rapa Nui. La decisión de la Cancillería, que llegó en medio de la presión política, dejó incomodidad en la isla. Boric defendió la continuidad de Pakarati en funciones diplomáticas, asegurando que no se le quería imponer un castigo severo.
La autonomía fue un punto central de la visita. El 2 de febrero se llevó a cabo una consulta indígena en la isla que buscaba desvincularla administrativamente de la Región de Valparaíso. Sin embargo, un 87% de los votantes rechazó la propuesta. La comunidad Honui aclaró que el rechazo no equivale a una derogación a su lucha por la autonomía, sino que refleja el descontento con el enfoque del Estado en estos procesos.
La alcaldesa Arévalo, quien había viajado previamente a Santiago para impulsar la creación de un estatuto especial para Rapa Nui, subrayó que el problema radicó en cómo se llevó a cabo la consulta. El presidente, ante las críticas, aceptó que el proceso electoral no fue claro, lo que se suma a una serie de compromisos inconclusos de su gestión.
