Desafíos Geopolíticos y Ambientales en la Era de la Inteligencia Artificial en Argentina
Las discusiones sobre la inteligencia artificial (IA) en los medios suelen centrarse en sus impactos sociales y educativos. Sin embargo, es urgente abordar cómo esta revolución tecnológica enfrenta desafíos geopolíticos y ambientales, especialmente en países del sur global como Argentina. A medida que las grandes empresas de tecnología se preparan para invertir, los efectos sobre el medio ambiente y la soberanía digital se vuelven temas primordiales. Según Goldman Sachs, se estima que las cinco Big Tech desembolsarán 736 millones de dólares entre 2025 y 2026, con la Agencia Internacional de Energía pronosticando que para 2030 estas empresas podrían absorber un 20% de la demanda global de energía.
Implicaciones Locales de la Inversión en Infraestructura de IA
El anuncio de la posible construcción de un centro de datos de OpenAI en la Patagonia suscitó preocupaciones sobre la pérdida de soberanía digital y el impacto ambiental. Esta inversión se enmarca en el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), impulsado por el actual Gobierno, que muchos creen que facilita la entrega de recursos argentinos a empresas extranjeras sin exigir estándares ambientales ni fiscales. Además, se discute en el Congreso una reforma de la Ley de Glaciares que podría permitir actividades prohibidas en zonas protegidas, lo que podría ser un grave retroceso.
Transparencia y Futuro Laboral
Yas García, directora de IA y datos para la Fundación Conocimiento Abierto y Jump Educación, alertó sobre la falta de transparencia en las negociaciones público-privadas. «Estas discusiones suelen ser poco claras, combinando uso del suelo, contratos de energía y beneficios fiscales bajo confidencialidad comercial», comentó. El lanzamiento de Stargate Argentina, en colaboración con Sur Energy y OpenAI, se presenta como una oportunidad de empleo, aunque García advierte que la mayoría de la fuerza laboral inicialmente estará dedicada a la construcción, con un potencial muy limitado a largo plazo.
La Mentalidad en la Industria de la IA
Milagros Miceli, socióloga y doctora en ingeniería informática, señala que la construcción de centros de datos se ha convertido en un atractivo para los inversores, ofreciendo una imagen tangible del progreso. Sin embargo, relatores ambientales advierten que, a pesar de la posibilidad de desarrollar un modelo más sostenible, la mentalidad predominante en la industria, especialmente en Silicon Valley, parece alejarse de prácticas más respetuosas con el medio ambiente.
En Argentina, el contexto es aún más complejo, ya que la falta de regulaciones y un marco de desregulación pueden generar un entorno propicio para la falta de controles. Recientemente, el Ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, declaró que su enfoque es evitar regulaciones sobre la IA, lo que genera preocupaciones sobre las salvaguardias ambientales y sociales.
Dependencia Digital y Autonomía
La situación va más allá de los desafíos ambientales. El Nodo Argentino de Inteligencia Artificial (Nadia) ha señalado la importancia de preservar la autonomía del país en la cadena global de valor de la IA. Preguntas como «¿Qué gana Argentina con esto?» deben ser consideradas en el marco del desarrollo de infraestructura tecnológica desde el Sur.
García subraya que la soberanía digital implica negociar condiciones de control, transparencia y beneficios locales. “Argentina tiene el potencial para atraer inversiones tecnológicas significativas, pero es necesario establecer condiciones claras”, afirmó. La búsqueda de una estrategia de soberanía digital debe ir más allá de un único actor, requiriendo un enfoque integral del país.
“La creación de un marco público para infraestructura y energía es esencial”, concluyó García. “Si solo atraemos maquinaria sin desarrollar capacidades locales, Argentina podría convertirse en un mero centro de procesamiento de datos sin generar tecnología propia.”
