El Riesgo de la Infraestructura Crítica de Telecomunicaciones
Un cable submarino no espía por sí mismo, pero la jurisdicción del operador que lo gestiona puede obligarlo a colaborar con su gobierno. Esta es la discusión crucial que debemos abordar.
La Distinción entre Objeto Físico y Marco Operativo
En el análisis de un cable submarino o cualquier infraestructura crítica de telecomunicaciones, es esencial distinguir entre el objeto físico y el entorno jurídico que lo rodea. La fibra óptica en el océano no lleva a cabo espionaje de forma autónoma, ya que el tráfico internacional se cifra en su mayoría. La cuestión real se encuentra en quién opera y gestiona la infraestructura, ya que la administración de sistemas de monitoreo y red permite el acceso a metadatos que pueden tener un valor estratégico en ciertas circunstancias.
Inteligencia Digital en el Mundo
La capacidad de llevar a cabo inteligencia digital no es exclusiva de un solo país. Por ejemplo, en 2013, Estados Unidos expuso mecanismos de recolección de comunicaciones internacionales bajo la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA). Asimismo, agencias como la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) han señalado a actores relacionados con China por campañas dirigidas a la infraestructura crítica y telecomunicaciones, como la operación Volt Typhoon.
Las grandes potencias tecnológicas cuentan con herramientas de inteligencia digital, y el debate no debería reducirse a una narrativa simple de bien y mal. En cambio, debería enfocarse en la estructura legal que respalda estas capacidades y los controles disponibles para proteger a terceros países.
Jurisdicción del Operador y Riesgos Asociados
El punto clave de esta discusión es la jurisdicción aplicable al operador. Aunque se asuma que no existen vulnerabilidades técnicas como backdoors ni intenciones maliciosas, muchas legislaciones nacionales tienen mecanismos que pueden obligar a las empresas a colaborar con las autoridades de inteligencia.
Por ejemplo, la FISA en Estados Unidos permite que las empresas sean requeridas judicialmente para colaborar en la recolección de inteligencia extranjera. De manera similar, la Ley de Inteligencia Nacional de 2017 en la República Popular China estipula que organizaciones y ciudadanos deben cooperar con esfuerzos de inteligencia. Aquí, el riesgo no es necesariamente técnico, sino estructural, ya que un operador podría estar legalmente obligado a colaborar si así lo exige su gobierno.
Impactos de un Hackeo en Infraestructura Crítica
El impacto de un hackeo exitoso en una infraestructura estratégica sería concreto y no ideológico. Para los individuos, el riesgo más plausible no es la interceptación masiva de comunicaciones, sino el acceso a metadatos que permiten perfilar a personas o ejecutar ataques dirigidos. Información personal, como datos bancarios o históricos de salud, podría utilizarse para fraudes o extorsiones.
Para las empresas, el acceso indebido a propiedad intelectual y datos financieros representa una amenaza grave para la competitividad en un mercado global. En términos estatales, los riesgos se vuelven sistémicos; una vulnerabilidad en la infraestructura crítica puede resultar en un perfilamiento de autoridades y la exposición de decisiones estratégicas.
Además, el riesgo menos visible pero igualmente preocupante es la erosión de la confianza internacional. Si un país como Chile se percibe como un punto vulnerable, puede enfrentar complicaciones en acuerdos internacionales.
Medidas para Fortalecer la Soberanía Digital
El escenario más probable ante un ciberataque no es la interceptación de todo el tráfico, sino el acceso discreto y sostenido a redes y metadatos estratégicos, que permitiría un monitoreo selectivo. Ante este entorno, la respuesta debe ser fortalecer el sistema de telecomunicaciones.
Medidas como cifrado robusto de extremo a extremo, segmentación de redes críticas, y auditorías técnicas independientes contribuyen a mitigar riesgos. La soberanía digital no se basa únicamente en la confianza política, sino en la construcción de una arquitectura técnica sólida y en marcos regulatorios efectivos.
En un mundo donde las grandes potencias tienen capacidades de inteligencia digital, la fortaleza de un país radica en su sistema, no en alinearse con un actor o otro.
Preguntas Clave para el Futuro
¿Está Chile, y América Latina, diseñando su infraestructura digital para resistir presiones de cualquier potencia global? O, ¿se está eligiendo bandos mientras se espera lo mejor?
