Cambio de rumbo en el equipo de Carlos Alcaraz
Carlos Alcaraz llegó a Melbourne el pasado domingo junto a su principal rival, Jannik Sinner, y sin la compañía de su hasta hace poco entrenador, Juan Carlos Ferrero. Esta separación, tras siete años de exitoso trabajo juntos que incluyó la conquista de 24 títulos, seis de ellos Grand Slam, ha tomado al circuito por sorpresa. Alcaraz, en una rueda de prensa, optó por no profundizar en los detalles de la ruptura, afirmando que se trata de “algo interno”. “Tenía que ser así”, señaló.
El fin de una etapa
El tenista murciano reconoce que la relación con Ferrero había llegado a su fin de manera natural. “En la vida hay etapas que deben cerrarse”, afirmó. Sin embargo, Ferrero dejó entrever disconformidades en términos contractuales como posible causa de la separación. Mientras tanto, Alcaraz mantiene que su amistad con su exentrenador sigue intacta y agradeció su influencia en su carrera: “Gracias a él, en gran parte, soy el jugador que soy hoy”, expresó.
Equipo actual y nuevos desafíos
A pesar de la ausencia de Ferrero, Alcaraz se muestra confiado y rodeado por su familia y su equipo habitual. Acudirá al Abierto de Australia con su padre y su hermano Álvaro, junto a Samuel López, quien ha asumido el rol de nuevo entrenador. Alcaraz es consciente del riesgo asociado a este cambio, donde un mal desempeño podría ser atribuido a la falta de su anterior técnico. Sin embargo, su enfoque optimista mantiene su hambre de éxito.
Un objetivo en la mira
El joven de 22 años busca convertirse en el jugador más joven en lograr el Grand Slam al ganar el Abierto de Australia, un desafío que hasta ahora solo ha sido alcanzado por Rafael Nadal a los 24 años en 2010. Alcaraz ha marcado este torneo como su principal objetivo para la temporada, preparándose de manera meticulosa sin competir en torneos de preparación, pero con gran confianza en su nuevo equipo.
Primera ronda en Australia
En la primera ronda del Abierto, Alcaraz se enfrentará al australiano Adam Walton, un encuentro programado para el domingo. “Es emocionante debutar en un primer partido y contra un australiano… la gente estará de su lado, eso seguro, pero tengo muchas ganas de empezar el torneo”, comentó el deportista.
Expectativas y futuro
Afrontando un nuevo reto sin la guía de Ferrero, Alcaraz se prepara para una evaluación que tendrá en cuenta su trayectoria hasta ahora. “Seguimos siendo amigos y tenemos una buena relación. Simplemente decidimos tomar caminos distintos”, concluyó el tenista. La presión está sobre sus hombros mientras se prepara para demostrar su valía en el primer Grand Slam de la temporada.
