Keiko Fujimori se consolida para la segunda vuelta en las elecciones de Perú
El conteo de votos en Perú avanza con dificultad. A casi 48 horas del cierre de los colegios electorales, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) había contabilizado poco más del 76% de las actas. El panorama electoral muestra a Keiko Fujimori, candidata del partido conservador Fuerza Popular, liderando con el 16,9% de los votos, seguida por el ultraderechista Rafael López Aliaga, que alcanza el 12,7%. Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, se ubica en tercer lugar con un 11,8%.
Una de las sorpresas del recuento es el ascenso del izquierdista Roberto Sánchez, quien ha escalado al cuarto puesto con un 10,3%. Su aumento en los porcentajes se debe principalmente al voto rural, que todavía está en proceso de contabilización.
Retrospectiva electoral y comparativas
La ONPE ha enfrentado críticas por su lentitud en el procesamiento de resultados. En 2016, el órgano electoral demoró diez días en procesar el 100% de las actas, mientras que en 2021 el tiempo se extendió a cinco días para certificar que Pedro Castillo pasaba a la segunda vuelta. En este contexto, la demora actual ha suscitado dudas sobre la eficiencia del sistema electoral peruano.
En las elecciones de 2026, el recuento se complica por la gran cantidad de candidatos -35 en total- y por la falta de un respaldo mayoritario para cualquier postulante. A pesar del liderazgo de Fujimori, los resultados son estrechos, lo que genera incertidumbre sobre quién asegurará su pase a la segunda vuelta programada para el 7 de junio.
Problemas logísticos en el proceso electoral
A pesar de que Perú es un país con geografía diversa, el voto digital no fue implementado en estas elecciones debido a que no alcanzó los estándares necesarios. Esto ha redundado en un escrutinio más ágil en las grandes ciudades, pero más lento en las zonas rurales. Además, durante la jornada electoral, se presentaron problemas logísticos que impidieron la instalación de 211 mesas en 15 locales, dejando a más de 63,000 personas sin poder votar en Lima. Para remediar esto, las autoridades abrieron centros de votación adicionales el lunes posterior a las elecciones para los votantes afectados.
La transparencia del sistema electoral también ha sido cuestionada. Se han reportado retrasos en la entrega de material electoral, lo que llevó al Jurado Nacional de Elecciones a presentar una denuncia penal contra el jefe de la ONPE por delitos relacionados con el sufragio.
Complejidad del voto y sus consecuencias
La complejidad del proceso electoral se refleja en la cédula de votación, que en esta ocasión constó de cinco cuerpos, abarcando elecciones para presidente, senadores y parlamentarios. Hasta dos días antes de la votación, solo el 55% de los miembros de mesa habían completado su capacitación, lo que ha contribuido a un recuento más lento y a una atmósfera de tensión entre los votantes.
La situación actual en Perú revela la fragilidad del sistema electoral y los numerosos desafíos que deben ser abordados para garantizar procesos más eficaces en futuras elecciones.
