El gigante petrolero Chevron ha consolidado su posición en Venezuela al firmar dos acuerdos clave con el Gobierno de Delcy Rodríguez. Estos acuerdos, sellados en el Palacio de Miraflores en Caracas, permiten a Chevron reorganizar sus activos y enfocarse en la expansión de sus operaciones de crudo extrapesado, particularmente en la Faja Petrolífera del Orinoco, un área de gran importancia estratégica.
Con estos nuevos acuerdos, Chevron incrementa su participación en la empresa mixta Petroindependencia, que opera en colaboración con Petróleos de Venezuela (PDVSA). Su participación pasa del 35,8% al 49%, lo que refuerza su liderazgo en la producción privada de crudo en la región. Además, Chevron ha obtenido los derechos para desarrollar el bloque Ayacucho 8, lo que amplía significativamente su proyecto más grande en el país, Petropiar.
Estos movimientos se producen en un contexto de reformas significativas en el sector energético de Venezuela. Desde la llegada de un nuevo gobierno liderado por Rodríguez y las declaraciones de intención del presidente estadounidense Donald Trump, que contempla un plan de inversión de 100.000 millones de dólares para la reconstrucción energética, se ha dado una apertura inesperada hacia la inversión extranjera. La Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría chavista, aprobó recientemente una profunda reforma a la Ley de Hidrocarburos, flexibilizando las condiciones para la participación de empresas privadas en el sector petrolero.
Chevron, que fue la única compañía estadounidense en adaptarse al modelo de empresa mixta durante el mandato de Hugo Chávez, ha logrado posicionarse favorablemente mientras que sus competidores, como ConocoPhillips y Exxon Mobil, se retiraron del país tras conflictos por la expropiación de activos. Esta nueva etapa para Chevron, que reafirma su compromiso con PDVSA, es un indicativo de su estrategia para fortalecer su papel en la seguridad energética regional, según declaraciones de Javier La Rosa, presidente de la unidad de Activos Base y Países Emergentes de la compañía.
Como parte de los acuerdos, Chevron ha devuelto activos que no estaban siendo utilizados, incluyendo bloques de gas costa afuera del inactivo Proyecto Plataforma Deltana y su participación en la empresa mixta Petroindependiente. Se estima que, manteniendo su infraestructura, Chevron podría aumentar la producción petrolera en Venezuela hasta en un 50% en los próximos dos años. Actualmente, las empresas mixtas de Chevron y PDVSA producen alrededor de 260.000 barriles de petróleo diariamente, lo que equivale a casi una cuarta parte de la producción total del país.
Cabe mencionar que la firma de estos acuerdos ocurre en un momento crítico, tras un encuentro reciente entre líderes del sector energético y la opositora María Corina Machado en la conferencia mundial CERAWeek en Houston. Durante ese evento, Machado destacó la falta de seguridad jurídica y operativa del Gobierno de Rodríguez para garantizar el retorno inmediato de la inversión extranjera en la industria petrolera. Sin embargo, Rodríguez aseguró a Chevron y a funcionarios estadounidenses que el acuerdo no debe ser considerado como una inversión temporal.
