La auto-deportación en el contexto de la política migratoria de EE.UU.
En el marco de la campaña anti-inmigración del presidente de EE.UU., Donald Trump, la administración está promoviendo la auto-deportación, un eufemismo que alude al retorno voluntario —impulsado en realidad por la presión— de migrantes a sus países de origen, en medio del clima de persecución que se vive en Estados Unidos. Sin embargo, este proceso es complicado, independientemente de la disposición de los individuos. Muchos migrantes optan por regresar a su país para escapar de la amenaza de detención, separación familiar y reclusión en los infames centros de detención gestionados por Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El caso de Mireya: Desafíos y peligros en la auto-deportación
Mireya decidió regresar a México tras 18 años en Estados Unidos. Ingresó legalmente en 2008, pero se quedó más tiempo del permitido sin ajustar su estatus migratorio. Optó por regresar para continuar su tratamiento médico, dado que los migrantes indocumentados enfrentan barreras significativas para acceder a atención sanitaria en EE.UU. Sin embargo, el mes pasado, mientras estaba en un aeropuerto de Oklahoma, fue detenida por la policía y entregada a agentes de ICE.
“Preguntó por qué la detenían si estaba saliendo. Les mostró su boleto, pero le dijeron que era ‘demasiado tarde’”, comentó su abogada, Wendy Rodríguez. Aproximadamente 30 minutos después, agentes fueron a su casa —sin que se sepa cómo obtuvieron la dirección— y detuvieron a dos de sus tres hijos y a su esposo. Los cuatro ahora están recluidos en el centro de detención Bluebonnet en Texas.
El programa CBP Home y la falta de confianza
Mireya no utilizó la aplicación CBP Home, creada por la administración Trump para facilitar la auto-deportación. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) alienta a los inmigrantes indocumentados a registrarse en la app para recibir beneficios financieros: inicialmente $1,000, cantidad que luego se elevó a $2,600. A pesar de las promesas, muchos migrantes que utilizaron el programa aún no han recibido el dinero prometido, lo que ha generado desconfianza.
“Incluso si Mireya hubiera usado la aplicación CBP Home, no hay garantía de que no hubiera terminado detenida”, advirtió Rodríguez. La información proporcionada en la app podría ser utilizada en su contra, creando un dilema sobre si es más arriesgado no usarla y enfrentar la detención, como le ocurrió a Mireya.
Incertidumbre legal y riesgos de ilegalidad
Los abogados de inmigración también enfrentan la incertidumbre sobre cómo asesorar a sus clientes. “Su fiabilidad es cuestionable”, reconoció Mary Armistead, abogada de inmigración. Ella recomienda que las personas que deseen salir voluntariamente consulten a un abogado antes de utilizar CBP Home. “El problema más grave es que muchos no saben que no son elegibles, pero intentan usar la aplicación para acceder a los beneficios”, explicó.
En realidad, solo una minoría de migrantes califica para el programa: aquellos que han tenido contacto previo con la Patrulla Fronteriza y quienes ingresaron a través de programas específicos de parole. Muchos de los que buscan auto-deportarse lo hicieron de manera clandestina, lo que significa que estarían proporcionando información que las autoridades no tenían antes. “Si no cumplen con los requisitos de elegibilidad, solo están entregando su información a las autoridades migratorias”, advierte Armistead.
Desconfianza en las estadísticas de deportación
La falta de transparencia del gobierno respecto a las estadísticas de deportación impide verificar el número de personas que han salido del país. En diciembre, una ex portavoz de DHS afirmó que “la administración Trump está rompiendo récords históricos con más de 2.5 millones de inmigrantes ilegales abandonando EE.UU.”. Sin embargo, fuentes independientes creen que estas cifras son incorrectas, argumentando que las estadísticas son exageradas.
El hecho de que las autoridades no puedan rastrear la salida de migrantes que no usan la aplicación CBP Home genera dudas sobre cómo calculan estas cifras. Además, la detención de personas en el momento de salir, como en el caso de Mireya, plantea interrogantes sobre las intenciones de una administración que supuestamente busca que se marchen.
La complejidad del sistema migratorio actual
Los abogados, abrumados por la cantidad de cambios legales desde que Trump volvió a la Casa Blanca, luchan por comprender el sistema y qué deben aconsejar a sus clientes. “La verdad es que en este momento no hay una mejor opción”, concluyó Rodríguez.
