Los partidos tradicionales de Colombia aún no han decidido a cuál candidato respaldar en las próximas elecciones presidenciales, aunque parece que la opción más viable es la uribista Paloma Valencia. Después de unos comicios legislativos que deterioraron notablemente a las estructuras partidistas en varias regiones, los partidos políticos están buscando la mejor opción para mantener su influencia en el próximo Gobierno. Varios de ellos se han reunido esta semana para definir su estrategia de cara a la primera vuelta, y tres directivas han mostrado interés en Valencia, aunque las disidencias internas complican el proceso.
Hasta ahora, los pocos acuerdos públicos se centran en a quién no apoyarán. El Partido Conservador, La U y Cambio Radical han dejado claro que no brindarán respaldo al candidato del petrismo, Iván Cepeda. En particular, los conservadores afirmaron que, en “ningún escenario”, apoyarán a Cepeda, optando por los dos candidatos de centroderecha: Paloma Valencia y el ultra Abelardo de la Espriella. La U también anunció que tomará una decisión definitiva la próxima semana, pero aseguran que no será en favor de Cepeda.
Aunque esto inicialmente deja a los partidos ante la disyuntiva entre Valencia y De la Espriella, este último ha rechazado cualquier tipo de apoyo partidista, antes incluso de recibirlo. Respondió al mensaje de La U dejando claro: “No acepto el apoyo de la politiquería de los de siempre; mi alianza es con el pueblo”. Esta declaración ha sido interpretada como un intento de de adelantarse a un posible rechazo, dada la inclinación de La U hacia Valencia.
Este no sería el primer intento de De la Espriella por distanciarse de la política tradicional. Su enfrentamiento con el Centro Democrático, el partido de Valencia, ha sido especialmente sonado. El abogado ha calificado a Valencia como parte del “establecimiento tradicional”, agrupándola con quienes llama “los de siempre”. La respuesta del Centro Democrático fue contundente: destacaron que Paloma Valencia representa la nueva política y cuestionaron a De la Espriella sobre su interés previo en unirse al partido.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste en los partidos. Todos sufrieron pérdidas en las elecciones legislativas y enfrentan divisiones internas significativas. En Cambio Radical, donde el exvicepresidente Germán Vargas Lleras tiene influencia, hay facciones que se inclinaban hacia Valencia o hacia De la Espriella. Sin embargo, notables figuras como Fuad Char, patriarca de una de las familias más influyentes del Caribe, aún no definen su apoyo, pero parecen cercanos a De la Espriella.
El Partido Conservador enfrenta un futuro incierto, con un presidente debilitado y congresistas presionando por una decisión que aún no se ha hecho pública. Por su parte, tanto liberales como La U se encuentran fragmentados. Durante la presidencia de Gustavo Petro, algunos de sus congresistas mostraron una inclinación por Cepeda. En el Partido Liberal, los bandos se han polarizado, con algunos cerca de César Gaviria apoyando a Valencia y otros alineándose con el petrismo.
En La U, aunque algunos líderes se han decantado por Valencia, hay disidencias que respaldan a Cepeda. Un ejemplo es Julián López, presidente de la Cámara de Representantes, quien recientemente mostró su apoyo a Cepeda, sin esperar la decisión oficial de su partido. Adicionalmente, el senador Antonio Correa, que revalidó su escaño, ha solicitado unirse a la campaña de Cepeda, lo que podría abrir la puerta a que otros representantes hagan lo mismo.
Se espera que los partidos tomen una decisión definitiva tras la próxima serie de encuestas. La más reciente, realizada por Atlas Intel y encargada por la revista Semana, sugiere que tanto Valencia como De la Espriella podrían superar a Cepeda en una segunda vuelta electoral. Actualmente, en la intención de voto para la primera vuelta, Cepeda lidera con un 38,7%, seguido por De la Espriella con un 27,9% y Valencia con un 23,5%.
