La crisis diplomática entre los presidentes de Colombia y Ecuador se intensifica. Gustavo Petro, presidente colombiano, ha ordenado el regreso inmediato de la embajadora en Quito, María Antonia Velasco, tras el anuncio del mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, sobre un aumento del 100% en los aranceles en la frontera. Noboa justifica esta medida alegando que Colombia no está haciendo lo suficiente en la lucha contra el narcotráfico, afirmación que Petro rechaza enfáticamente.
“Desde el inicio de mi lucha por la justicia social en Colombia, he asumido compromisos serios contra el narcotráfico”, expresó Petro a través de sus redes sociales. “Es insultante que el presidente Noboa acuse al gobierno colombiano, que ha logrado incautar más cocaína en la historia. Además, en Colombia hemos observado una disminución en las hectáreas sembradas de hoja de coca, algo que no se había logrado desde 2018”, agregó.
En respuesta a la escalada de tensiones, Petro calificó el aumento de aranceles como “una monstruosidad” que podría significar “el fin del Pacto Andino para Colombia”. Sugirió que la cancillería colombiana comenzara a avanzar hacia el Mercosur como socios plenos, además de fortalecer vínculos con el Caribe y Centroamérica.
La acción de Noboa de aumentar los aranceles fue precedida por la convocatoria de su embajador en Bogotá, un día antes, en protesta por las declaraciones de Petro en defensa del exvicepresidente condenado, Jorge Glas. Petro ha catalogado a Glas como un “preso político”, lo que enfureció a Noboa. Como resultado, este último envió una carta de protesta y, al día siguiente, realizó el incremento arancelario, trasladando el foco del debate del asunto Glas al del narcotráfico.
“Es lamentable que no se pueda llegar a acuerdos con un gobierno que no muestra el mismo compromiso en la lucha contra el narcoterrorismo”, comentó Noboa en referencia a Petro. Hizo hincapié en que, a futuro, será posible dialogar con un gobierno colombiano que esté verdaderamente comprometido en la lucha contra la delincuencia y el narcotráfico, aludiendo a las próximas elecciones presidenciales en Colombia.
Por su parte, Petro contraatacó señalando que el verdadero problema del narcotráfico se encuentra al sur de su frontera. “Que expliquen en Ecuador por qué caen cargamentos de cocaína en esos barcos de negocios malolientes. También pregunto a los políticos ecuatorianos por qué se debilitó tanto la vigilancia en los puertos marítimos que se han convertido en los mayores exportadores de cocaína del mundo”, manifestó.
Petro también se refirió a un audio recientemente divulgado, donde dos hombres —uno colombiano y otro ecuatoriano— discuten un complot para frenar la extradición de narcotraficantes a cambio de acusar a Petro ante autoridades estadounidenses. “Sé, según las grabaciones que se atribuyen a su gobierno, que se están ordenando acciones desde el exterior para fabricar acusaciones en mi contra. He tenido la paciencia necesaria para soportar los insultos del presidente ecuatoriano hacia mí y mi pueblo”, añadió Petro.
El sector empresarial se ha visto severamente afectado por la decisión de aumentar los aranceles. Bruce Mac Master, director de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), hizo un llamado a la calma y criticó la postura del presidente colombiano. “¿Deben los productores y trabajadores colombianos pagar por el capricho de un gobierno que interfiere en los asuntos internos de otro país? Es necesario que los presidentes de Colombia y Ecuador actúen con serenidad y responsabilidad”, concluyó Mac Master.
