La Casa Blanca ha manifestado su desprecio ante la decisión de España de cerrar su espacio aéreo a los vuelos involucrados en la Operación Furia Épica. Según declaraciones oficiales, Estados Unidos asegura que no depende de ningún otro país para alcanzar los objetivos de dicha ofensiva, que el presidente Donald Trump y otros altos funcionarios consideran casi cumplidos.
Un funcionario anónimo de la Administración estadounidense afirmó: “Las fuerzas armadas de EE. UU. cumplen o superan todas sus metas bajo la Operación Furia Épica, y no necesita ni a España ni a nadie más”. Esta postura reafirma la autoconfianza del gobierno norteamericano pese a las restricciones impuestas por el gobierno español.
El alto funcionario no proporcionó información sobre posibles represalias por parte de Estados Unidos. Anteriormente, Trump amenazó con un embargo comercial ante el rechazo del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de bases militares españolas para ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.
Además, el presidente Trump ha expresado su descontento con los aliados de la OTAN por lo que considera una falta de apoyo en la guerra contra Irán, un conflicto que no pertenece al ámbito de la Alianza Atlántica. Esta situación podría influir en futuras interacciones entre Estados Unidos y estos países.
Actualmente, España no solo ha negado el uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) para aviones de combate o reabastecimiento en vuelo que participen en la ofensiva, sino que también prohíbe el tránsito de aeronaves estadounidenses provenientes de otros países, como el Reino Unido o Francia, a través de su espacio aéreo para participar en la guerra contra Irán, según han corroborado fuentes militares.
