Irán ha intensificado sus amenazas contra las tropas estadounidenses en medio de la creciente tensión desde el inicio del conflicto el 28 de febrero. Este domingo, Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento de Irán, advirtió que cualquier soldado estadounidense que pise territorio iraní enfrentará una “lluvia de fuego”. Ghalibaf acusó a EE. UU. de enviar señales de negociación pública mientras planea ataques terrestres de manera clandestina.
El mensaje de Ghalibaf surge tras un informe de The Washington Post, que citó a funcionarios estadounidenses anónimos afirmando que el Pentágono está preparado para “semanas de operaciones terrestres” en Irán. Esta noticia se produce justo después de que 3.500 soldados y marines adicionales llegaran a la región, sumándose a los 50.000 efectivos que ya estaban desplegados en Oriente Medio. El comando central estadounidense confirmó que este nuevo contingente incluye unidades de asalto.
Según las fuentes consultadas por el diario estadounidense, las operaciones en Irán incluirían incursiones específicas, pero no una invasión total. Entre los objetivos potenciales se menciona la isla de Jarg, vital para la exportación de petróleo iraní, y el estrecho de Ormuz, que está bajo el control de la Guardia Revolucionaria, que obstaculiza la navegación de buques.
Situación Política en EE. UU.
La aprobación final para estas operaciones recaerá en el presidente Donald Trump, quien ha alternado entre declaraciones que sugieren desescalada y otras más agresivas. Tras un mes de conflicto, Trump había esperado resolver la situación rápidamente, similar a la crisis en Venezuela.
Netanyahu y la Lucha por el Cambio de Régimen
En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu se mantiene optimista respecto a la situación interna en Irán, afirmando que hay “fracturas visibles” en las autoridades iraníes, lo que sugiere que la lucha por un cambio de régimen aún es posible. Durante las últimas 24 horas, el ejército israelí ha llevado a cabo 140 ataques contra el programa de misiles de Irán, destacando la importancia de debilitar a sus enemigos. “Irán ya no es el mismo Irán”, afirmó Netanyahu.
La ofensiva en Irán ha dejado más de 3.300 muertos, de los cuales casi la mitad son civiles, según el grupo iraní Human Rights Activist News Agency. Las fuerzas armadas iraníes han respondido afirmando que están listas para “humillar” cualquier intento de invasión. Ebrahim Zolfagari, portavoz militar de Irán, afirmó que los soldados estadounidenses podrían convertirse en “carne para los tiburones en el Golfo Pérsico”.
Impacto en Oriente Medio
Sin mencionar países árabes específicos, la Guardia Revolucionaria iraní reivindicó ataques contra bases estadounidenses en Irak, Kuwait y Arabia Saudí. En total, se registraron 26 ataques en la base de Arifjan, Kuwait, causando heridas a diez soldados nacionales. En Baréin y los Emiratos Árabes Unidos, Irán también bombardeó instalaciones vinculadas al ejército de EE. UU., dejando un saldo de ocho heridos.
Desde Yemen, los hutíes han reivindicado una segunda ofensiva contra Israel, sumándose al conflicto regional y complicando aún más la situación para el Gobierno israelí. El portavoz de los hutíes, Yahya Saree, aseguró que las hostilidades continuarán mientras Israel no cese sus agresiones, extendiendo la tensión en la región.
El conflicto ha escalado rápidamente. En las últimas semanas, las tropas israelíes en el sur de Líbano han sufrido múltiples bajas, mientras Netanyahu ha ordenado la “expansión” de la invasión en suelo libanés. La ofensiva israelí ha dejado más de 1.200 muertos y 3.500 heridos en Líbano.
