La actriz Marina de Tavira ha encontrado en el teatro un foro dinámico para abordar temas urgentes. Su obra, La Niña en el Altar, una reinterpretación de una tragedia griega, regresa con una segunda temporada donde da vida a Clitemnestra. Aunque la obra no aborda directamente la realidad mexicana, establece un diálogo con ella y refleja preocupaciones contemporáneas, como la violencia y el reclutamiento forzado de niños y adolescentes.
En una reciente entrevista, de Tavira profundiza en su trayectoria escénica y la conexión íntima que se forma entre el actor y el público. Según la actriz, esta relación transforma la disciplina del teatro en un poderoso canal de expresión y comunicación.
