La abogada Cielo Rusinque ha renunciado a su cargo como superintendente de Industria y Comercio, una posición clave encargada de la vigilancia de la competencia empresarial, la protección al consumidor y la salvaguarda de la propiedad intelectual. Su nombramiento, uno de los más debatidos en el Gobierno de Gustavo Petro, fue anulado el pasado viernes por el Consejo de Estado, lo que llevó a su dimisión la noche del miércoles.
Antecedentes del nombramiento
Rusinque, quien asumió el puesto en febrero de 2024, tenía una amplio currículum que incluía más de 13 años de experiencia laboral. Sin embargo, el Consejo de Estado determinó que solo podrían considerarse válidos ocho años, seis meses y veinticinco días, lo que contraviene el requisito de al menos diez años de experiencia para el cargo. La anulación provino de una demanda interpuesta por cuatro ciudadanos, quienes cuestionaron la falta de maestrías o doctorados en áreas relevantes para sus funciones.
Reemplazo temporal y perfil del nuevo designado
Diego Solano, mano derecha de Rusinque y también abogado de la Universidad Externado, ha sido designado como superintendente interino. Al igual que su predecesora, Solano cuenta con una especialización en Derecho Comercial en la misma institución donde el presidente Petro se graduó como economista. Su trayectoria refuerza el vínculo educativo y profesional entre ellos.
Reacciones y postura del Gobierno
La anulación del nombramiento ha suscitado un fuerte debate. Gustavo Petro ha calificado la decisión del Consejo de Estado como «un acto de persecución política», sugiriendo que se buscó «arbitrariamente» la destitución de Rusinque. El presidente ha defendido la trayectoria de la abogada, señalando que su formación en Ciencias Políticas es pertinente para su labor en la Superintendencia. En un mensaje publicado en redes sociales, Petro citó a Aristóteles, sosteniendo que «toda actividad humana es política», lo que argumenta su elección al cargo.
Defensa de Cielo Rusinque
Cielo Rusinque también ha cuestionado la decisión del tribunal. En una publicación en redes sociales, presentó certificados laborales y académicos, argumentando que se le ha despojado de más de cuatro años de experiencia, afectando su elegibilidad para el cargo. Además, expresó que la valoración de su formación académica en la Universidad Paris II Panthéon-Assas, reconocida en el ámbito del Derecho, no representaba una carencia relevante para sus funciones en la superintendencia.
Posibilidades futuras
Aunque su salida del cargo se ha oficializado, existe una puerta abierta para que Rusinque pueda ser reconsiderada en el futuro. El pasado 5 de marzo, el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República modificó los requisitos de designación para los superintendentes, lo que permite que la abogada cumpla con las nuevas condiciones para postularse nuevamente. Sin embargo, dado el poco tiempo restante en el mandato de Petro, es incierto que esta opción se materialice.
