A inicios de 2023, Peter Schweizer lanzó un libro polémico en Estados Unidos titulado El golpe invisible. Cómo las élites estadounidenses y potencias extranjeras usan la inmigración como arma (The Invisible Coup, Harper, 2026). La portada del libro presenta a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, junto al líder chino, Xi Jinping, y figuras prominentes del Partido Demócrata como Alexandria Ocasio-Cortez, Barack Obama y Joe Biden. Este trabajo ha alcanzado el primer puesto en la lista de bestsellers de The New York Times, impulsado por su controvertida teoría: la inmigración, lejos de ser una respuesta a la pobreza, es alimentada por gobiernos extranjeros y aliados internos con el objetivo de debilitar el poder estadounidense.
La obsesión por México en el trumpismo
Este discurso resuena profundamente con el movimiento MAGA de Donald Trump, que ha focalizado su crítica en México durante años. Recientes afirmaciones, como las de Tucker Carlson, expresentador de Fox News, lo catalogan como una amenaza a la seguridad nacional, incluso más que Rusia. Figuras como Steve Bannon y Alex Jones han advertido que las protestas en México, a finales de 2025, indican que el país se ha transformado en un «narcoestado» que necesita ser intervenido para proteger a los estadounidenses.
La narrativa desde 2015
La inquietud de los líderes republicanos hacia México comenzó con Trump en 2015, quien al anunciar su candidatura presidencial mencionó el país 13 veces. Desde el inicio, abordó a los inmigrantes como «violadores» y «criminales», y acusó a México de robar oportunidades comerciales a Estados Unidos. Este relato se vio reflejado en su campaña, que incluyó la emblemática propuesta de construir un muro fronterizo, supuesto a ser financiado por México. La figura del inmigrante mexicano se transformó en el enemigo común que unió a su base de apoyo, alimentando estereotipos erróneos, dado que más del 10% de la población estadounidense tiene raíces en México.
El viraje hacia la lucha contra el narcotráfico
Con el paso del tiempo, Trump ha ampliado su enfoque más allá de la inmigración. Recientemente, surgió una renovada estrategia que gira en torno al narcotráfico. La creciente crisis de muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos afecta especialmente a su base electoral, incluidos los hombres blancos de bajo nivel socioeconómico. Esta conexión justifica posibles intervenciones militares en México, como se evidenció tras la muerte del narcotraficante Nemesio Oseguera, conocido como El Mencho, en un operativo apoyado por información de inteligencia estadounidense.
La estrategia internacional de Trump
Las acciones de Trump han mostrado que su administración desea reducir la inmigración, disminuir la influencia comercial de China en la región y propagar un discurso de éxito en la lucha contra el narcotráfico. A pesar de la escasa representación de países latinoamericanos en el nuevo Board of Peace, la Casa Blanca busca asegurar la implementación de estos objetivos.
El 3 de enero, Venezuela fue sometida a un bombardeo militar, y Trump dejó claro que sus amenazas son reales. Las acciones de su administración apuntan a reforzar su política exterior a través de una combinación de discursos y medidas concretas. Así, la realidad en América Latina se ve marcada por la presión de cumplir con las expectativas de Trump, lo que podría poner a México en el centro de su atención y planificación estratégica.
