Donald Trump y su Discurso sobre el Estado de la Unión: Una Intervención de Récord
En un discurso histórico de 108 minutos, Donald Trump ofreció el primer discurso sobre el estado de la Unión de su segundo mandato, estableciendo un récord en el Capitolio. A nueve meses de unas elecciones de medio mandato que se perfilan difíciles para los republicanos, el presidente de Estados Unidos intentó presentar una visión optimista de un país que, según él, “está harto de encadenar una victoria tras otra”. Sin embargo, esta descripción se tornó difícil de reconocer para muchos estadounidenses.
Exageraciones y Ataques a Rivales
Trump, conocido por su relación tensa con la verdad, realizó una serie de afirmaciones que contrastan con datos económicos y niveles de aprobación por parte de la ciudadanía, que han estado estancados en niveles bajos en los últimos meses. En su relato, Estados Unidos vive una “época dorada” y una “transformación sin precedentes”, afirmando que la nación ha regresado, “más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca”. Este discurso se enmarcó dentro de las celebraciones por el 250º aniversario de la independencia estadounidense.
Entre las numerosas exageraciones, Trump destacó los logros económicos de su administración y atacó fuertemente a su predecesor, Joe Biden, a quien acusó de dejar “una nación en crisis” con problemas como inflación récord, una frontera abierta y un aumento de la delincuencia.
Un Ambiente Tenso
La noche comenzó con un recibimiento entusiasta de sus seguidores y un saludo más frío hacia los jueces del Tribunal Supremo, quienes habían desestimado varios aranceles impuestos por su administración. La atmósfera tensa se hizo evidente con momentos de confrontación, como la expulsión del parlamentario demócrata Al Green durante el discurso, mientras un republicano lucía una gorra que proclamaba: “Trump tiene razón en todo”.
Referencias a Logros y Crisis Internacional
Trump dedicó sus primeros 75 minutos a temas domésticos, aunque realizó una breve mención a Venezuela, señalando la entrega de 80 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos. En un momento emotivo, hizo referencia al asesinato de Iryna Zarutska, una joven que sufrió un ataque en un tren, utilizando el caso para reforzar su argumento sobre la lucha contra el crimen en las ciudades gobernadas por demócratas.
Un recurso notable fue la presencia de una joven de Maryland, que el presidente presentó como alguien arrepentido de su “transición social” de género, lo que abrió un ataque contra los derechos de las personas trans. En contraste, el grupo demócrata mantuvo una actitud de silencio durante la mayor parte de la intervención.
Confrontaciones en el Hemiciclo
Trump instó a los congresistas a levantarse si estaban de acuerdo con la afirmación de que el primer deber del Gobierno es proteger a los ciudadanos estadounidenses, lo que resultó en aplausos unánimes de los republicanos, pero sólo mutismo entre los demócratas. Esta tensión fue un reflejo del estado polarizado de la política estadounidense actual.
Propuestas y Promesas
Durante su intervención, Trump también anunció medidas para regular el gasto energético de las tecnológicas involucradas en inteligencia artificial, y solicitó avanzar en la aprobación de una norma para prevenir el uso de información privilegiada por parte de los miembros del Congreso. También abordó la problemática de los aranceles, sugiriendo que estos podrían sustituir al impuesto sobre la renta, aunque no ofreció detalles claros al respecto.
Política Internacional y Conflictos Bélicos
En el ámbito internacional, Trump mencionó condecoraciones a soldados y celebró la presencia del opositor venezolano Enrique Márquez. Sin embargo, también afirmó que continúa enfrentándose a varias guerras, incluida la situación en Ucrania, indicando que no pedirá autorización al Congreso para cualquier acción militar futura.
El discurso culminó con un guiño al pasado, haciendo eco de la independencia de 1776, resaltando la importancia de la libertad y la responsabilidad de la generación actual en la defensa de estos valores. Con un tono idealista, concluyó afirmando que “la llama de la libertad aún arde en los corazones de cada patriota estadounidense”.
