El uso excesivo de móviles está generando preocupaciones sobre la salud mental de los jóvenes. Psicólogos han comenzado a tratar a un número creciente de menores que presentan problemas complejos relacionados con su vida digital. Esta preocupación se refleja en un juicio reciente en el que Mark Zuckerberg, CEO de Meta —la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp— ha comparecido ante un tribunal para abordar la cuestión de la posible adicción a estas redes sociales.
La salud mental y el uso de pantallas
Científicos han comenzado a llegar a un consenso sobre los efectos negativos de la sobreexposición a las pantallas desde una edad temprana. Un editorial en el Journal of the American Medical Association destacó que el 48% de los adolescentes pierde el control sobre el tiempo que pasan con el móvil, mientras que el 25% admite utilizarlo para «olvidar problemas». Además, un 11% reconoce que su uso negativo ha afectado su rendimiento escolar. Más alarmante aún, un 17% ha intentado reducir su tiempo de pantalla sin éxito, indicando que los patrones adictivos pueden ser más perjudiciales para la salud mental que el tiempo total de uso.
Síntomas de la adicción
Aurora Gómez, psicóloga del gabinete Corio Psicología, afirma que ha tratado a niños que llegan a la escuela agotados, a pesar de no haber salido de casa. Ella señala que la adicción a los móviles puede llevar a la pérdida de interés en actividades que eran importantes previamente, como los estudios o el deporte. Para determinar si hay una adicción, se deben valorar factores como las horas de conexión diarias y los síntomas de abstinencia cuando el usuario se desconecta.
La vulnerabilidad de los jóvenes
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 19% de los niños de 10 años tiene un teléfono móvil. José Antonio Molina, doctor en Psicología, explica que no hay un tiempo específico para que una adicción se desarrolle, ya que depende de factores individuales como la edad. Los niños presentan un alto potencial de adicción, dado que sus habilidades de autocontrol y anticipación de consecuencias no están completamente desarrolladas.
Adicción vs. Salud mental
Los más jóvenes tienen estructuras cerebrales en desarrollo. Según María Ferreira, psicóloga especializada en adicciones, la corteza prefrontal —que regula decisiones y planificación— no está completamente formada en los niños y adolescentes, lo que puede llevar a una mayor impulsividad y búsqueda inmediata de gratificación a través del uso del móvil. Esto los convierte en un grupo susceptible a la adicción, influenciado también por el comportamiento de sus progenitores y amigos.
El papel de las plataformas digitales
Las consecuencias del uso excesivo de móviles han tomado relevancia tras las revelaciones de Frances Haugen, exempleada de Facebook, quien informó que los ejecutivos eran conscientes de que ciertos contenidos perjudiciales resultaban más adictivos. Esta evidencia ha llevado a múltiples demandas contra Meta y ha abierto el debate sobre si la adicción a screen es real, a pesar de que no se ha creado una categoría específica para ello en la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Rehabilitación de usuarios jóvenes
Gómez detalla que muchos de sus pacientes son niños que crecen rodeados de tecnología, y resalta la importancia de desintoxicación digital. Proponer un uso separado de dispositivos puede facilitar la recuperación. Aunque la exposición a pantallas no es intrínsecamente negativa, el problema radica en los patrones de comportamiento que se desarrollan. Algunos jóvenes han mostrado habilidades sociales deterioradas debido al uso compulsivo de redes sociales.
La dificultad en el proceso de desintoxicación radica en la naturaleza omnipresente de las pantallas en la vida diaria. A diferencia de las adicciones a sustancias, es más complicado escapar de un entorno digital que está siempre presente. La analogía de la rana en la charca ilustra la vulnerabilidad de los menores ante cambios en su entorno digital, enfatizando la necesidad de actuar cuidadosamente y priorizar su bienestar en un ecosistema digital en constante evolución.
