Las vacunas representan la estrategia de salud pública más efectiva, según Germán Camacho, infectólogo pediatra y profesor de la Universidad Nacional de Colombia. Este experto celebra la modernización del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), resaltando la inclusión de la vacuna contra el dengue y la introducción de la vacuna contra el Virus Sincitial Respiratorio (VSR) en el país. Estas iniciativas son vistas como un avance en un sistema de salud que enfrenta múltiples desafíos. Camacho afirma: “Junto con el agua potable, las vacunas han prevenido más muertes y salvado más vidas en el mundo”.
Introducción de la vacuna contra el dengue
El Ministerio de Salud de Colombia anunció que el 14 de febrero comenzará la introducción gradual de la vacuna contra el dengue. Esta vacuna está dirigida inicialmente a niños de 9 años o en cuarto grado, en 18 municipios priorizados donde la enfermedad, transmitida por el mosquito aedes aegypti, es endémica. Cada año, el país reporta cerca de 125.000 casos, con aproximadamente 120 a 140 muertes. La efectividad de esta vacuna es cercana al 85%, aunque Camacho aclara que no sustituye las medidas tradicionales de prevención, como eliminar criaderos de mosquitos y usar repelente.
Inmunización contra el Virus Sincitial Respiratorio (VSR)
Otro componente clave en el PAI es la vacunación contra el VSR, que comenzó en noviembre para madres gestantes entre las semanas 28 y 36. Esta estrategia fue probada en los departamentos de La Guajira y Chocó antes de su implementación nacional. La vacunación busca que las madres generen anticuerpos que protejan a sus recién nacidos durante los primeros seis meses, periodo crítico debido a la alta incidencia de esta infección respiratoria.
La campaña incluye una segunda fase que consiste en la inmunización de niños menores de un año. El VSR es la principal causa de hospitalización en menores de seis meses, afectando especialmente a esta población y a adultos mayores. Es importante destacar que la vacunación de recién nacidos se realiza mediante la administración de nirsevimab, un anticuerpo y no una vacuna clásica, priorizando a aquellos en riesgo debido a condiciones como el nacimiento prematuro.
Resultados y desafíos en la vacunación
Desde el inicio de la vacunación a gestantes en Bogotá, más de 13.700 madres han sido inmunizadas, una cifra que corresponde a los aproximadamente 1.200 partos semanales en la ciudad. Las autoridades sanitarias consideran este avance significativo, especialmente si se considera que hasta ahora las estrategias se centraban en la higiene y el distanciamiento. Aunque el anticuerpo palivizumab requería cinco dosis y estaba limitado a niños de alto riesgo, se estima que muchas muertes por VSR se producen en menores previamente sanos.
Los expertos advierten sobre la necesidad de aumentar la cobertura de vacunación, subrayando que no son las vacunas en sí las que salvan vidas, sino su aplicación efectiva. Históricamente, Colombia ha sido fuerte en la vacunación de gestantes y niños pequeños, pero enfrenta desafíos en adolescentes y adultos mayores. Es fundamental innovar en estrategias para alcanzar a las poblaciones dispersas y hacerlo de manera continua.
Desinformación y reintroducción de enfermedades
La desinformación es otro reto significativo. Aunque el movimiento antivacunas no tiene tanta fuerza en Colombia como en otros países, su visibilidad ha aumentado desde la pandemia. Los expertos sostienen que combatir esta desinformación requiere generar confianza y educación científica sin amplificar discursos negativos.
Finalmente, los especialistas advierten sobre el riesgo de reintroducción del sarampión, una enfermedad eliminada en el país hace décadas. Los brotes actuales en Estados Unidos y México, junto con la movilidad internacional, aumentan el riesgo de casos importados. El sarampión es altamente contagioso, y una persona infectada puede transmitirlo a 18 no vacunados. La preocupación es real: “Van, se infectan afuera y llegan a enfermarse en Colombia”, resume Camacho.
Colombia avanza en la modernización de su PAI con nuevas vacunas y estrategias innovadoras; el reto es garantizar que estas decisiones se traduzcan en coberturas sostenidas y blindar al país frente a amenazas prevenibles.
