Aumento de Cultivos de Coca en Colombia y Sobredosis en EE. UU.
El debate sobre las drogas frecuentemente surge con un argumento claro: el aumento de los cultivos de coca en Colombia está vinculado a un incremento de las muertes por sobredosis de cocaína en Estados Unidos. Este vínculo ha sido analizado en un reciente estudio del National Bureau of Economic Research (NBER), realizado por los economistas Du, Hansen, Zhang y Zou. La investigación explora la relación entre las hectáreas sembradas de coca en Colombia y las muertes por cocaína en Estados Unidos, utilizando el auge de la producción posterior a 2015 como un experimento natural.
Resultados del Estudio: Impacto Significativo en Muertes y Costos Sociales
El hallazgo central del estudio revela que el aumento en la producción de coca causó entre 1,000 y 1,500 muertes adicionales al año en Estados Unidos, acumulando un costo social cercano a 10,000 millones de dólares anuales. Este dato es significativo considerando que las muertes anuales relacionadas con la cocaína en Estados Unidos son alrededor de 30,000. El efecto se observa específicamente en los condados que ya tenían mercado para la cocaína y no se detecta en muertes causadas por otras drogas. Además, las intervenciones dirigidas a reducir la demanda, como los centros de tratamiento y las áreas de vigilancia, no han logrado mitigar este impacto.
Contexto Colombiano y Efectos de la Erradicación
La investigación ha comenzado a circular en Colombia, alimentando el debate en la precampaña presidencial. Algunos la utilizan para argumentar que los beneficios del Plan Colombia—que involucró más de 10,000 millones de dólares en ayuda estadounidense entre 1999 y 2015—superaron sus costos, sugiriendo la reactivación de políticas similares. No obstante, es crucial contextualizar esta situación. En 2015, se suspendió la fumigación aérea con glifosato, clasificado como probable carcinógeno por la OMS, y en 2016 se firmó el Acuerdo de Paz con las FARC, que introdujo nuevos actores armados en las zonas cocaleras.
El estudio también señala que el programa de sustitución voluntaria de cultivos creó incentivos perversos, ya que los anuncios de subsidios motivaron a muchos agricultores a sembrar coca para beneficiarse de esos pagos. La realidad en estas regiones es más compleja que una simple relación de causa y efecto.
Cautela en la Interpretación de los Resultados
Una observación importante es que quienes abogan por un nuevo Plan Colombia suelen omitir las advertencias de los autores del estudio. Estos mismos destacan el fenómeno del “efecto globo”, donde la erradicación en una área provoca un aumento en otro lugar, y documentan los daños que la fumigación puede causar en comunidades rurales. Asimismo, una comisión bipartidista del Congreso estadounidense advirtió en 2020 que tales políticas podrían agravar el narcotráfico en lugar de controlarlo. Los autores especifican que regresar a intervenciones similares al Plan Colombia podría no ser el enfoque más eficiente.
Propuestas Alternativas y Consideraciones Globales
Si bien es innegable que los cultivos de coca disminuyeron durante el periodo del Plan Colombia, lo que se propone actualmente no es replicar esos componentes sino reanudar la erradicación forzada, una estrategia que este estudio no avala explícitamente. La alternativa sugerida por la comisión bipartidista incluye desmantelar redes financieras, controlar precursores químicos y fortalecer las capacidades institucionales en los países productores.
El debate no debe limitarse a si la cocaína colombiana tiene efectos internacionales, ya que indudablemente los tiene, sino más bien a los instrumentos que se eligen para abordarlos, especialmente considerando la falta de políticas de regulación viables.
Impacto del Boom de Coca y Homicidios en Colombia y Ecuador
Un estudio reciente de los economistas Daniele, Soliman y Vargas también documenta que el aumento de los cultivos de coca ha elevado los homicidios en Colombia, registrando un incremento del 26% en los municipios productores y del 41% en las áreas portuarias. Este efecto se ha extendido a Ecuador, donde las tasas de homicidio se multiplicaron por cinco, alcanzando Europa a través de las mismas rutas comerciales. Los autores concluyen que las intervenciones coordinadas en puertos y rutas comerciales podrían ser más efectivas que los esfuerzos amplios de interdicción en el origen.
Conclusión
A pesar de los hallazgos significativos sobre los cultivos de coca, la conversación pública tiende a centrarse en estas hectáreas, dejando de lado el control de organizaciones transnacionales que manejan rutas y finanzas, así como el tráfico de precursores químicos. Este enfoque simplista parece apelar a la política, convirtiendo un problema complejo en una cuestión fácilmente digerible para el discurso público.
