Partidos Tradicionales en Colombia: La Ausencia de Candidatos para las Elecciones Presidenciales
Los partidos Liberal y Conservador, históricos rivales en la política colombiana que se alternaron en la presidencia desde mediados del siglo XIX hasta principios del XXI, no presentan candidatos ni candidatas para las elecciones presidenciales de 2023. La situación es similar para el partido La U, creado por antiguos miembros de los partidos tradicionales para apoyar a Álvaro Uribe en 2006, así como Cambio Radical, liderado por el exvicepresidente Germán Vargas Lleras. Esta falta de liderazgo no implica que los partidos tradicionales renuncien a participar en las elecciones, ya que las elecciones legislativas del 8 de marzo y las consultas internas servirán para medir su fuerza electoral.
Las Aspiraciones de Cambio Radical y la Búsqueda de Alianzas
Lina María Garrido, representante de Cambio Radical por Arauca, se ha convertido en una voz prominente de la oposición. En medio de la incertidumbre sobre la salud de Vargas Lleras, ha instado a los miembros del partido a unirse en apoyo a un solo candidato para enfrentar al petrismo, sin repetir el error de 2022, cuando se dispersaron sus apoyos. Garrido ha manifestado su preferencia por Abelardo De La Espriella, argumentando que es el candidato más fuerte contra Iván Cepeda según las encuestas.
A pesar del silencio de Vargas Lleras sobre a quién respaldar, algunos miembros del partido ya han expresado inclinaciones hacia De La Espriella. Carlos Fernando Motoa, cabeza de lista al Senado, ha colocado vallas publicitarias en Cali donde aparecen él, Vargas Lleras y De La Espriella, lo que sugiere una alianza emergente.
Desafíos para los Partidos Tradicionales
No todos los miembros de los partidos tradicionales ven un futuro prometedor en las elecciones presidenciales. Hernán Andrade, exsenador y expresidente del Partido Conservador, destacó que hace 20 años estos partidos perdieron su relevancia en la contienda por la presidencia. Andrade menciona que ahora operan más como maquinarias electorales que buscan proteger sus intereses particulares, dado que muchos prefieren negociar con candidatos de turno en lugar de presentar propuestas sólidas.
El desempeño en las elecciones de 2018 evidencia esta debilidad: Cambios Radical y La U apoyaron a Vargas Lleras, quien quedó en cuarto lugar con solo el 7% de los votos, mientras que Humberto de la Calle del Partido Liberal obtuvo un escaso 2%. La fragmentación del apoyo y el ascenso de nuevas fuerzas políticas, como Salvación Nacional, han llevado a estos partidos a enfocarse más en mantener su representación que en ganar la presidencia.
La Incertidumbre del Partido Liberal
El panorama para el Partido Liberal es igualmente incierto. Aunque sus miembros mantuvieron una presencia fuerte en 2022, han estado divididos durante el gobierno de Gustavo Petro. Existen tensiones internas sobre si apoyar a la candidata uribista, Paloma Valencia, en caso de que ella gane la consulta de la derecha. Algunos senadores liberales, como Mauricio Gómez Amin, ya han optado por respaldar a De La Espriella, mientras que otros líderes en Antioquia apoyan al exembajador Roy Barreras, quien compite con Íván Cepeda.
Estas divisiones internas reflejan la complejidad de la política colombiana, donde los partidos tradicionales, a pesar de no contar con un candidato propio, siguen encontrando formas de preservar su influencia. Las próximas semanas serán clave para observar cómo estos movimientos impactan las elecciones presidenciales.
