Aumento del Salario Mínimo en Colombia: Decisión Controversial de Gustavo Petro
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha implementado una medida económica polémica a pocos meses de las elecciones legislativas de este año. A finales de diciembre, se anunció un aumento del salario mínimo del 23% para el 2026, elevándolo a 2 millones de pesos, equivalentes a poco más de 500 dólares. Este incremento supera notablemente la tasa de inflación del país, que se situó en el 5,1% para 2025, así como las propuestas de incremento de los sectores privado y sindical, que fueron de 9% y 15%, respectivamente.
Reacciones y Críticas al Aumento
La decisión ha sido objeto de fuertes críticas por parte de los gremios empresariales y analistas, quienes advierten sobre el riesgo de un incremento en la inflación y la posibilidad de agravar el ya elevado déficit fiscal. Como resultado, el decreto que establece este aumento del salario mínimo recibió diversas demandas legales, y el Consejo de Estado suspendió su implementación la semana pasada, solicitando al Gobierno una mejor argumentación y un nuevo decreto dentro de un plazo de ocho días.
A pesar de las controversias y desafíos legales, la medida ha generado una victoria política para Petro, ya que figuras de la derecha y representantes de los gremios han cambiado de postura, pidiendo ahora que se mantenga el incremento del 23%. El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios, Bruce Mac Master, sugirió la posibilidad de ofrecer alivios tributarios a las empresas que deban asumir el nuevo salario, apuntando a un enfoque que contrarreste los efectos de esta medida sobre la inflación y el empleo.
Encuentros y Nuevas Negociaciones
El Gobierno de Petro ha convocado a un encuentro de la mesa de concertación para escuchar las posiciones de empresarios y trabajadores sobre la suspensión del decreto. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, destacó la existencia de una conversación «fluida y respetuosa». Aunque la mayoría de los empresarios están a favor de mantener el aumento, la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) ha expresado su preocupación, alegando que el incremento podría resultar en la pérdida de hasta 773.000 empleos.
El Gobierno ahora enfrenta el desafío de emitir un nuevo decreto que cumpla con los requisitos impuestos por el Consejo de Estado. Críticos han señalado que el presidente fundamentó su decisión en un concepto inédito de «salario vital familiar», que se basa en el costo de vida propuesto por la Organización Internacional del Trabajo, sin considerar aspectos como la productividad o la inflación que son requeridos por la ley.
Argumentos para el Aumento del Salario
Petro ha defendido su decreto argumentando que «los trabajadores y trabajadoras no viven solos, viven en su familia». Según su cálculo, con un promedio de 3,4 personas por familia, se argumenta que un salario de 2 millones de pesos cumpliría con las necesidades básicas de un hogar. Aunque el aumento podría generar «presión sobre los precios», el presidente enfatiza su intención de «democratizar la riqueza» para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.
Expectativas de un Nuevo Decreto
Con el avance de la comisión tripartita y las conversaciones en curso, se prevé que Petro reitere el aumento del 23% en el nuevo decreto. Esta medida no solo representa una victoria política para el primer presidente de izquierda en la contemporaneidad de Colombia, sino que también ofrece un impulso a sus candidatos al Congreso, quienes se enfrentarán a las urnas en menos de tres semanas, respaldados por el logro de un aumento histórico por encima de la inflación.
