Argentina se acerca a ser el primer país en ratificar el histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Este viernes, la Cámara de Diputados aprobó el pacto con 203 votos a favor, 42 en contra y 4 abstenciones. Este acuerdo, firmado el mes pasado en Asunción, pone fin a 25 años de intensas negociaciones y ahora se trasladará al Senado, donde se decidirá sobre la eliminación gradual de aranceles que beneficiará al 92% del comercio bilateral entre ambos bloques, compuestos por 31 países y 720 millones de personas.
Se espera que Argentina complete el trámite legislativo antes de fin de mes, permitiéndole estar lista para aplicar el acuerdo en caso de que la Unión Europea decida su entrada en vigor antes de que el Tribunal Europeo se pronuncie sobre su legalidad. Brasil, Paraguay y Uruguay, los otros integrantes del Mercosur, prevén seguir el mismo camino.
Posturas en el Congreso
Los legisladores del oficialismo, La Libertad Avanza, y sus aliados presentaron este acuerdo como una política de Estado apoyada por diversos gobiernos durante dos décadas. Incluso miembros de la oposición peronista, como el exministro de Defensa Agustín Rossi, se pronunciaron a favor del pacto. “Argentina eligió la apertura, la competencia y la integración al mundo”, expresó la diputada Juliana Santillán al cerrar el debate.
Sin embargo, los críticos, principalmente de la izquierda y el kirchnerismo, cuestionaron el proceso acelerado de aprobación y lo consideraron una amenaza para la industria local. La diputada Florencia Carignano destacó que el acuerdo es un retroceso económico, recordando la pérdida de más de 230,000 empleos durante la gestión de Javier Milei.
Impacto en el sector agropecuario
El sector agropecuario de Mercosur será uno de los principales beneficiarios de este acuerdo. Agricultores y ganaderos confían en que la inminente implementación les permitirá aumentar las exportaciones de productos clave como soja, carne vacuna, azúcar, cítricos y biodiésel. Además, la posibilidad de importar maquinaria y insumos europeos a precios más bajos podría reducir sus costos de producción.
Sin embargo, se prevé un aumento en las importaciones de maquinaria pesada, vehículos y productos químicos desde Europa, lo que genera inquietud en el sector industrial. Políticos opositores advierten que la competencia externa podría complicar la situación de las pymes, ya afectadas por la caída del consumo interno y la falta de políticas del Gobierno para mitigar el impacto.
Próximos pasos en el Mercosur
Los Parlamentos de Brasil, Paraguay y Uruguay también se preparan para debatir el acuerdo en las próximas semanas. Una vez que ratifiquen el pacto, la entrada en vigor dependerá de la decisión de la Unión Europea. El acuerdo está sujeto a revisión por parte del Tribunal Europeo, aunque la presidenta del Consejo Europeo, Ursula Von der Leyen, ha mostrado disposición para activar su aplicación provisional.
Para proteger a los agricultores europeos, el Parlamento Europeo aprobó recientemente un paquete de cláusulas de salvaguarda que permite suspender temporalmente las ventajas para los productos sudamericanos si se determina que afectan el mercado europeo. “Haremos nuestra parte de la manera más rápida y efectiva posible”, afirmaron desde el Gobierno brasileño, a la espera de que se implementen los beneficios del acuerdo.
