Aprobación de Restricciones en Redes Sociales para Menores en Portugal
El acceso de los menores de 16 años a las redes sociales en Portugal ha avanzado significativamente tras la aprobación de un proyecto de ley en la Asamblea de la República. Esta normativa, impulsada por el partido centroderecha y apoyada por el Partido Socialista, ha generado controversia y rechazo en ciertos sectores políticos. Desde la formación ultraderechista Chega, se califica la medida como una “coalición antifamilia” y un acto de “estalinismo digital”.
Reacciones Críticas de la Oposición
André Ventura, líder de Chega, expresó su desacuerdo, señalando que el artículo que permite a una agencia pública suspender el acceso a plataformas en todo el país no es un intento de regular el espacio digital, sino una forma de controlar la narrativa. Además, Ventura cuestionó el papel de los dos grandes partidos en la elaboración del proyecto, sugiriendo que están tratando de desviar la atención de sus pérdidas de control sobre el discurso público.
Desacuerdos sobre la Regulación
Las críticas a la regulación se centraron en aspectos específicos, como la responsabilidad de las plataformas para eliminar contenido falso. Rita Matías, diputada de Chega, planteó la interrogante: “¿Quién decide qué es falso?” La respuesta llegó de la diputada socialista Sofia Pereira, quien ironizó sobre la falta de coherencia de un partido que se opone a la regulación mientras propaga el odio y noticias falsas.
Visiones Contrapuestas de la Salud Digital
Los partidos de oposición, como Chega, argumentan que esta ley es una forma de censura que interfiere en el derecho de las familias a educar a sus hijos. Pedro Frazão, otro diputado de Chega, defendió la importancia del acceso a Internet, citando ejemplos de figuras como Carlo Acutis para respaldar su posición. Por otro lado, Gonçalo Capitão del Partido Social Demócrata (PSD), enfatizó que la regulación es necesaria para proteger a los jóvenes de influencias manipulativas.
Puntos de Vista de Otras Formaciones
El partido liberal también hizo hincapié en que el proyecto de ley podría poner en riesgo la libertad y la privacidad de los usuarios. La diputada Marta Patrícia Silva señaló que la propuesta podría instaurar un sistema de vigilancia masiva.
El Gobierno y el Partido Socialista consideran esta medida esencial para la protección de la salud de los menores. El socialista Pedro Delgado Alves argumentó que la regulación es una herramienta para minimizar problemas como el bullying, la ansiedad y la adicción a las redes sociales, asegurando que no se pretende destruir el entorno digital.
Progreso en el Proceso Legislativo
Tres formaciones minoritarias de la izquierda se abstuvieron durante la votación, aunque apoyaron la necesidad de regular para salvaguardar la salud mental de los jóvenes. Con la aprobación en la fase inicial, el proyecto pasará a discusión en comisión parlamentaria, donde se realizarán modificaciones antes de la votación final en pleno.
Comparativa Internacional
A diferencia de otros países como Australia, Francia o España, que han implementado o planeado prohibiciones totales de acceso a las redes sociales para menores de 16 años, la propuesta en Portugal permite que los usuarios de entre 13 y 16 años accedan a estas plataformas con autorización familiar. Aquellos menores de 13 años tendrían un acceso totalmente prohibido, mientras que los socialistas han solicitado extender el veto total hasta los 16 años.
Esta regulación es parte de una estrategia más amplia del Gobierno para limitar la exposición de los menores en el ámbito digital, un entorno que ha mostrado consecuencias negativas en la salud mental y conductas de los jóvenes. Desde este año escolar, los teléfonos móviles también están prohibidos en las aulas portuguesas del primer y segundo ciclo de educación primaria.
