Crecida del río Sinú en Lorica: «Ruego por mis gallinas y mis deudas»

Crecida del río Sinú en Lorica: "Ruego por mis gallinas y mis deudas"

Inundaciones en Córdoba: La lucha de los campesinos por sobrevivir

La campesina María Isabel Méndez ha enfrentado una dura realidad los últimos cinco días, viviendo en su casa inundada en El Platanal, municipio de Lorica, en el departamento de Córdoba. Cada mañana, al despertar, se encontraba con el agua cubriendo las patas de su cama y temía que su hogar, que estuvo ligado a su vida por 47 años, colapsara. Ante la creciente amenaza del río Sinú, que ha desbordado debido a intensas lluvias torrenciales, tomó la decisión de abandonar su hogar y trasladarse a un refugio temporario construido con plástico, madera y palma.

Impacto de las lluvias en el campo colombiano

Las lluvias inusuales de febrero arruinaron sus cultivos de habichuelas, berenjenas y ajíes, que solía vender en mercados cercanos. Este fenómeno ha causado estragos en el Caribe colombiano; el Gobierno reporta más de 156.000 damnificados y cerca de 100.000 hectáreas inundadas, debido al desbordamiento del embalse de la hidroeléctrica de Urrá, algo sin precedentes en la región.

Mientras que en otras áreas de Córdoba el agua ha comenzado a bajar, en El Platanal la situación se agrava diariamente. Las 130 familias de la vereda están preocupadas por su sustento, ya que dependen de los cultivos destruidos. María Isabel se enfrenta ahora a la difícil tarea de sobrevivir con escasos recursos, dependiendo de que su pareja realice viajes en moto para vecinos o recoja corozo, un fruto típico de la zona, a cambio de escasos 25.000 pesos (unos 7 dólares) por jornada de cinco horas.

Las historias de los damnificados

La angustia también se siente en casa de Claudia Ramos, vecina de María Isabel, quien desde su regreso a El Platanal ha liderado una asociación campesina. A pesar de haber contraído un crédito de cuatro millones de pesos (unos 1.100 dólares) para cultivar batatas, las lluvias han arrasado con sus esperanzas. La asociación, que incluye a 26 mujeres y cuatro hombres, enfrenta ahora una carga financiera considerable sin posibilidad de cosechas para saldar deudas.

Mientras Claudia busca cómo mantener la economía colectiva, Gelbel Cárdenas y Aura Ramos han sufrido la pérdida de la mitad de sus 200 gallinas debido a las constantes inundaciones. Al adquirir un crédito para iniciar su propio negocio de venta de huevos, ahora enfrentan la posibilidad de incumplir. Las preocupaciones se han multiplicado, y mientras Gelbel señala que las inundaciones eran menos frecuentes en su infancia, Aura exige ayuda del Gobierno para evitar más pérdidas.

Esperanzas y soluciones temporales

Ambos, Gelbel y Aura, han comenzado a construir un refugio adicional para las gallinas, conscientes de que podrían enfrentar incluso más lluvias en el futuro. «Dicen que se viene más y más agua», expresa Aura. Mientras tanto, María Isabel también se aferra a su hogar, asegurando que no contempla mudarse, a menos que las condiciones sean iguales a las que conoce y ama. “Nunca he pensado en mudarme. Uno tiene todo aquí, sus raíces”, afirma, reflejando un sentimiento compartido entre quienes han vivido en estas tierras por generaciones.

Las historias de estos campesinos son un claro reflejo del impacto devastador que las lluvias y el desbordamiento del río Sinú han tenido sobre su vida rural y sus medios de subsistencia en Córdoba.

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