El paraíso siempre parece inalcanzable. Cuando parece que se ha logrado, se escapa de las manos, volviéndose esquivo. Los momentos de felicidad se convierten en recuerdos nostálgicos que no se repetirán. La situación actual en el entorno de la cuarta transformación no es alentadora. La presidenta se enfrenta a realidades difíciles, tras una breve estadía en lo que muchos consideraron su edén, debido a los problemas de corrupción y conducta irresponsable que afectan a funcionarios de su propio partido.
La semana pasada, la presidenta reprimió enérgicamente a los funcionarios de Baja California, mostrando su frustración ante un escándalo que involucra dinero malgastado, robo y lujos excesivos. En este contexto, Adán Augusto ha sido removido de su posición cerca de la presidencia, aunque parece que ha logrado caer en un oasis en lugar de enfrentar consecuencias. Esta situación le permitirá mantener un bajo perfil y continuar acumulando favores políticos, protegido por su fuero.
La remoción de Adán Augusto ha sido interpretada de diversas maneras. Los opositores a la presidenta consideran que era necesario eliminar una figura problemática del entorno político. Sin embargo, los adeptos a la administración de Claudia Sheinbaum han manifestado críticas severas hacia Adán, considerándolo un vínculo con la corrupción y un obstáculo para el proyecto obradorista. La narrativa de la decisión de Sheinbaum, aunque ella niegue que haya sido de su autoría, ha sido presentada por algunos como un triunfo dramático dentro de su administración.
La reciente designación de Nacho Mier como nuevo coordinador de Morena en el Senado también ha sido fuente de controversia. Mier, un político con convicciones variadas y un pasado como priista, tiene un historial que incluye denuncias por tráfico de influencias. Su llegada al cargo podría intensificar las tensiones internas dentro del partido.
Un nuevo revés llegó al entorno de la administración de Sheinbaum con la detención del alcalde Diego Rivera, acusado de extorsión y vínculos con actividades delictivas. Este hecho pone de manifiesto la innegable relación entre la narcopolítica y Morena, y representa algo más que un éxito en términos de justicia; es un reconocimiento de la presencia del crimen en el partido. La detención de Rivera ha provocado reacciones encontradas sobre si será un primer paso hacia un cambio más amplio dentro de la política local. La pregunta que queda en el aire es si esta investigación se expandirá a otros legisladores y gobernadores, mientras la cuarta transformación enfrenta un panorama cada vez más complicado.
