Mensaje de Díaz-Canel y la Reacción de la Oposición Cubana
El 5 de febrero, a las 10:00 a.m., el canal de YouTube de la Presidencia de Cuba transmitió un mensaje del presidente Miguel Díaz-Canel. Esta fue la primera vez que se apartaba de las publicaciones en redes sociales para dirigirse al pueblo cubano, en medio de una creciente tensión con Washington. José Daniel Ferrer, destacado líder de la oposición cubana, estuvo atento a cada palabra del presidente, tras lo cual declaró: «No dijo nada nuevo, solo lo que siempre han dicho». Ferrer subrayó la disposición del régimen a dialogar con Estados Unidos en un contexto de crisis económica que ha asediado a la élite en La Habana.
La Preocupación de Ferrer
Desde Miami, donde llegó tras su liberación en octubre, Ferrer observó que el presidente mostraba signos de preocupación. «Sabe que la situación del régimen es cada vez más difícil y compleja», afirmó. La presión del pueblo cubano contra el gobierno se vuelve evidente con cada manifestación, mientras que la administración estadounidense intensifica su estrategia de estrangulamiento económico, en lugar de un ataque militar como el que se orquestó en Caracas.
Recientemente, el presidente Donald Trump afirmó a través de su plataforma Truth Social: «NO HAY MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA — ¡CERO!», sugiriendo que el país podría colapsar antes de fin de año. Ante este panorama incierto, Ferrer considera la posibilidad de regresar a Cuba, dispuesto a arriesgarse si el pueblo se moviliza por un verdadero cambio democrático.
La Estrategia del Diálogo
Manuel Cuesta Morúa, presidente del Consejo para la Transición en Cuba, comentó que en la isla la población vive en un estado de «impotencia, incertidumbre y angustia». A pesar de la extensión del discurso de Díaz-Canel, que algunos consideraron divagatorio, Morúa afirmó que el régimen busca mantener la legitimidad perdida ante la sociedad y apela a la mediación internacional. El presidente instó a restablecer un diálogo formal, a pesar de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, representado por Carlos Fernández de Cossío, negase que tales negociaciones estuviesen en marcha.
Carolina Barrero, activista y directora de la organización Ciudadanía y Libertad, opinó que el «diálogo» mencionado por el gobierno cubano es una «estrategia de supervivencia». Según ella, esta táctica permite al régimen obtener capital esencial que, una vez estabilizado, vuelve a cerrar. Barrero subrayó que la cuestión no es si Cuba está dispuesta a dialogar, sino si Estados Unidos —y Europa— están dispuestos a ser una vez más el sostén de una dictadura.
Perspectivas para el Futuro
El abogado y activista Roberto Veiga, del Frente Democrático Cubano (DFrente), advirtió que «el diálogo entre las dos naciones será imposible sin abordar la política interna de Cuba». Destacó la importancia de un proceso interno que acompañe cualquier negociación externa. «La solución debe centrarse en el sufrimiento del pueblo cubano», insistió Veiga.
Por su parte, Rosa María Payá, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirmó que «la crisis no tiene solución dentro del socialismo». Payá, junto a la plataforma Pasos de Cambio, está promoviendo un plan de transición que busque «un cambio institucional irreversible hacia el estado de derecho y elecciones libres». Denunció la corrupción y la ineptitud del régimen militar, indicando que «la única forma de recuperar servicios básicos es a través de un cambio sistémico».
