El Pase Cultural, un programa implementado en Chile para facilitar el acceso a productos culturales como libros, entradas para conciertos, teatro y cine, ha generado tensiones entre la administración saliente del presidente Gabriel Boric y el próximo Gobierno de José Antonio Kast. A poco más de un mes del cambio de mando, las acusaciones sobre un posible mal uso del beneficio han puesto en duda la continuidad de esta iniciativa, que el Gobierno actual defiende con firmeza.
Este subsidio fue presentado en julio de 2025 por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, con un plan para distribuir 312.000 pases y una inversión pública de 15.630 millones de pesos (aproximadamente 18 millones de dólares).
Características del Pase Cultural
El Pase Cultural ofrece un aporte de 50.000 pesos (57 dólares) a los beneficiarios, quienes pueden usar este monto para acceder a diversas actividades culturales, que incluyen cine, teatro, danza, circo, conciertos, festivales y exposiciones. Además, los fondos se pueden destinar a la compra de libros, revistas, cómics y vinilos. En 2026, el beneficio está destinado a jóvenes que cumplan 18 o 19 años ese año y que pertenezcan al 60% más vulnerable del Registro Social de Hogares, así como a personas de 65 años que reciben la Pensión Garantizada Universal (PGU). El subsidio se abona directamente en la CuentaRUT del BancoEstado, en una sección llamada Bolsillo Electrónico Pase Cultural. Cabe destacar que el dinero no se puede retirar en cajeros automáticos y no establece un monto mínimo de compra ni limita el número de transacciones diarias.
Denuncias de mal uso
Las primeras acusaciones sobre un posible uso irregular del Pase Cultural han emergido a través de redes sociales y un reportaje de Canal 13, donde algunos beneficiarios, principalmente jóvenes, han revelado un supuesto método para manipular el sistema y destinar el dinero a actividades no permitidas. Según estos testimonios, los involucrados compran productos, como libros, solo para solicitar un reembolso, lo que les permite utilizar esos fondos para asistir a fiestas o adquirir alcohol. Aunque el Ministerio de las Culturas, encargado de la gestión del pase, ha indicado que no hay evidencia de que esta irregularidad sea generalizada, ha decidido remitir los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado (CDE).
Conflicto entre las administraciones de Boric y Kast
La controversia en torno al Pase Cultural se intensifica en el contexto del traspaso de mando entre los gobiernos de Boric y Kast. Tras las denuncias, Francisco Undurraga, futuro ministro de las Culturas en la administración de Kast, anunció su intención de suspender el beneficio al asumir el cargo y de enviar las irregularidades detectadas a la Contraloría. Por su parte, el presidente Boric ha defendido la utilidad del pase, subrayando que la suspensión afectaría a quienes lo utilizan correctamente. “Si hay unos pocos que hacen mal uso del pase cultural, deben ser investigados y el dinero devuelto. Pero la mayoría lo utiliza para ir al cine, al teatro, comprar música o un libro. Anunciar su eliminación sin más fundamento es un perjuicio para quienes acceden a la cultura gracias a esta política pública”, expresó el mandatario a través de su cuenta en X. Además, la administración de Boric ha priorizado la inversión en cultura en su presupuesto, lo que ha recibido críticas de la oposición, que demanda que esos recursos se destinen a cuestiones de urgencia como la seguridad.
