Qori Inti: La Revolución Gastronómica Solar de Ruth Moscoso
Qori Inti, que significa «Sol radiante» en lengua aimara, es el nombre del innovador restaurante de Ruth Moscoso Mamani, donde todos los platillos son preparados exclusivamente con energía solar. Esta cocinera de 54 años ha convertido el uso de la radiación solar, considerada sagrada en su cultura como el Tata Inti o el Padre Sol, en una fuente de energía limpia y gratuita desde hace 12 años. “Debemos aprovechar los beneficios que nos brinda la naturaleza”, afirma Moscoso.
Un Oasis de Sostenibilidad en Tarapacá
Ubicado en el oasis de Pica, en la región de Tarapacá, al norte del desierto de Atacama, el restaurante cuenta con enormes cocinas solares que utilizan platos reflectantes. Estos dispositivos giran entre las 12:00 y las 15:00 horas, cuando la radiación solar es más intensa. Durante este proceso, se hornean panes en cilindros de aluminio. “Nada contamina. Es un valor que compartimos, ya que nuestros pueblos han sido ecológicos por generaciones”, explica la chef.
Un Tributo a la Cultura y la Naturaleza
El restaurante Qori Inti no es solo un lugar para comer; es un homenaje al Sol, a las culturas ancestrales y a la conservación del medioambiente. Su esposo, Luis Laya, muestra con orgullo videos en YouTube que documentan su compromiso con la naturaleza. Mientras el aroma de guisos de llama y papas nativas inunda el aire, los comensales disfrutan no solo de la comida, sino de una experiencia cultural única.
Historia y Tradición en Cada Rincón
La historia del restaurante está en cada detalle. La Wiphala, una bandera indígena, adorna una de las paredes, y un libro abierto explora la biografía de Antonio Moscoso, padre de Ruth y oriundo de Cariquima. Además, se pueden ver utensilios tradicionales como teteras y ollas. Un horno solar exhibido en una mesa es testimonio del ingenio familiar; este dispositivo concentra la radiación solar y alcanza las temperaturas necesarias para cocinar.
Innovación Gastronómica en un Contexto Ancestral
Cocinar con luz solar no es una práctica nueva ni solo en Chile; se ha utilizado en diversas partes del mundo. En Villaseca, Valle de Elqui, por ejemplo, los habitantes han empleado esta técnica durante más de 30 años. Sin embargo, la familia Moscoso ha llevado el arte de la cocina solar hacia un nivel gourmet, comenzando en 2014 con la compra de sus primeras estufas solares, gracias a un financiamiento de un programa estatal para comunidades indígenas. “Soñábamos con un restaurante que honrara nuestras recetas y valores, mientras respetábamos la naturaleza”, comenta Ruth, que trabaja junto a sus hermanas y la chef quechua Eliana Mercado.
Un Camino de Aprendizaje y Éxitos
Antes de dedicarse a la cocina, Ruth Moscoso era profesora de educación básica en lengua aimara, un oficio que ejerció mientras iniciaba su carrera gastronómica. Al principio, su conocimiento sobre los dispositivos solares era limitado, experimentando con pruebas que a menudo resultaban en fracasos. Sin embargo, tras un periodo de ensayos, logró dominar la técnica y redescubrir platillos tradicionales como la calapurca y el estofado de llama.
Reconocimiento Internacional y el Futuro del Restaurante
Desde entonces, Ruth ha sido contactada por numerosos chefs, periodistas e investigadores interesados en su innovadora forma de cocinar. Uno de sus momentos destacados fue la visita del chef español Sergi Arola, quien estaba ansioso por aprender sobre sus recetas. Además, Ruth ha tenido la oportunidad de exponer en conferencias internacionales en países como Canadá y Ecuador.
Con el deseo de seguir innovando, la familia Moscoso está explorando la implementación de tecnología avanzada, como sensores de movimiento en sus cocinas solares. “Hay otros restaurantes en la región que están aplicando saberes similares, y aunque algunos ya han diseñado sus propias técnicas, prefiero avanzar paso a paso”, concluye Ruth Moscoso.
