Los trenes de la red de Rodalies de Catalunya enfrentan este lunes incidencias en diez puntos, con múltiples tramos donde la velocidad está restringida debido a problemas en las vías. Adif, Renfe y la Generalitat habían planificado un regreso a la normalidad tras dos semanas de caos provocado por el accidente mortal en Gelida (Barcelona) y los recientes efectos de las lluvias. Sin embargo, entre las líneas más transitadas, solo la R2 y la R2 Sud operan sin restricciones.
Adif y Rodalies anunciaron ayer, poco después de las nueve de la noche, que el esperado restablecimiento del servicio no se lograría hoy, a pesar de los intensos trabajos realizados por los técnicos en días anteriores.
Antonio Carmona, portavoz de Renfe en Catalunya, aseguró que se garantiza la movilidad en todas las líneas, tanto en modo ferroviario como por autobús. “Se sigue trabajando de manera conjunta en Adif y Renfe para recuperar progresivamente los diferentes tramos afectados en la red”, comentó durante una atención a los medios en la estación de Sants de Barcelona.
Adif sigue trabajando en la línea R1, que conecta L’Hospitalet con Maçanet-Massanes, atravesando el Maresme y la costa. Actualmente, los servicios de tren funcionan hasta Blanes, mientras que entre Blanes y Maçanet se ofrece transporte en autobús, dado que el deslizamiento ocurrido el 23 de enero aún no se ha estabilizado. Por otro lado, los trenes regionales de Girona han reanudado el servicio entre Figueres y Portbou.
La línea R2, que une Sant Vicenç de Calders en Tarragona con Maçanet-Massanes, pasando por Barcelona y su área metropolitana, circulará sin interrupciones. No obstante, en la R2 Sur, que conecta Sant Vicenç de Calders con la estación de França, la frecuencia de trenes se ha reducido a dos por sentido y hora debido a una incidencia en la vía entre Bellvitge y Sants.
La R3, que conecta l’Hospitalet de Llobregat con Puigcerdà, pasando por Barcelona, Granollers, Vic y Ripoll, queda suprimida a nivel ferroviario. Este corte es parte de una obra en curso que comenzó en octubre para desdoblar algunos tramos de la línea. Actualmente, el servicio entre Fabra i Puig y Puigcerdà se realiza a través de lanzaderas por carretera.
En la línea R4, que une Sant Vicenç de Calders con Manresa, pasando por Martorell, Barcelona, Sabadell y Terrassa, continua vigente el servicio alternativo por carretera entre Sant Sadurní y Martorell Central. Los trenes de Martorell Central a Terrassa Estació de Nord operan con normalidad, mientras que desde Terrassa Estació del Nord hacia Manresa se ofrece transporte en autobús.
Los cortes también impactan a los trenes regionales entre Manresa y Cervera, que se realizan en autobús. Asimismo, entre Reus y Riba Roja d’Ebre, Reus y Vinaixa, así como entre Reus y la Plana Picamoixons, la alternativa de transporte será por carretera.
Adif informó este domingo que continúa trabajando en 31 puntos en diversas líneas de Rodalies para proteger trincheras y taludes, además de acondicionar vías. La empresa pública ha llevado a cabo más de 400 inspecciones, con especial atención en tramos cercanos a la costa y en zonas con más trincheras o taludes, como La Garriga-Vic-Puigcerdà y Barcelona-Girona-Figueres.
Usuarios resignados ante la situación
En la estación de Sants, en Barcelona, muchos pasajeros están adaptándose a la inestabilidad del servicio como parte de su rutina diaria. Una usuaria, Lucía, que se desplaza a Reus, comentó: “Desde la semana pasada los trenes funcionan, pero nunca en el horario previsto. Es una prueba de paciencia”. Asimismo, destacó que el tiempo de viaje se ha alargado notablemente: “Lo que antes eran una hora y 40 minutos ahora se convierte en más de dos horas”.
Alba, otra pasajera oriunda de Venezuela, se despierta tres veces a la semana a las 5:30 para llegar a su trabajo en Tarragona a las 10 de la mañana. A pesar de la aparente normalidad en los horarios, reconoce que ha tenido que ajustar su rutina para compesnar los retrasos. “Ya estoy acostumbrada a levantarme antes de lo que debería porque no me fío del servicio”, confiesa.
Las críticas en relación con la falta de información para los usuarios son frecuentes. Según Alba, «hay que venir a la estación y mirar los horarios en las pantallas, y aun así no tienes ninguna garantía» sobre los servicios disponibles.
