El Congreso chileno ha aprobado una extensión en la validez de las licencias de conducir, un documento esencial para los conductores que desean circular por las calles de Chile. Esta medida busca enfrentar la alta demanda que enfrentan los municipios, responsables de emitir estas licencias, debido al colapso que ocurrió durante la pandemia de COVID-19 y la transición hacia la licencia digital.
A pesar de que el Gobierno había mostrado resistencia ante esta prórroga, argumentando que podría exacerbar problemas estructurales, la presión sobre las municipalidades ha llevado a esta decisión. El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, ha indicado que, aunque el aplazamiento por casi cuatro años ha creado saturaciones, es fundamental normalizar el proceso de renovación. «Nosotros no respaldamos esta idea [de la prórroga]. Creíamos que había que apretar los dientes y volver a la normalidad”, explicó Muñoz en una entrevista con radio Universo.
¿A quiénes beneficia el nuevo plazo de renovación?
La nueva legislación permite la extensión de las licencias de conducir que vencieron entre 2025 y 2026. Los conductores con licencias que expiren en 2025 podrán realizar la renovación hasta el 31 de diciembre de 2026. Por otro lado, quienes tengan su licencia vencida en 2026 contarán con una prórroga automática de seis meses adicionales desde la fecha original de expiración.
Los cambios en la licencia de conducir
La congestión que se observa en las oficinas municipales para la renovación de licencias se debe, en gran medida, a la implementación del Sistema de Gestión de Licencias del Ministerio de Transportes, que exige pruebas y capacitación a los usuarios. En este contexto, se ha introducido la licencia de conducir digital, que se otorga como complemento a la licencia física, la cual sigue siendo obligatoria durante la conducción. Además, se ha implementado la nueva ley Jacinta, que requiere que el solicitante presente una declaración jurada donde demuestre que no padece enfermedades que puedan impedir o restringir la conducción.
Cuáles son las licencias que se entregan en Chile
Las licencias de conducir en Chile se clasifican según el tipo de vehículo y la actividad que realiza el conductor. Los automovilistas profesionales pueden obtener las siguientes licencias: A1 (taxis), A2 (vehículos de transporte público o privado con capacidad de hasta 17 pasajeros), A3 (vehículos de transporte sin límite de pasajeros) y A5 (vehículos de carga de más de 3.500 kilogramos). La Clase B está destinada a vehículos particulares motorizados de tres o cuatro ruedas, mientras que las clases C y CR son para motocicletas y motonetas.
Los conductores que sean sorprendidos manejando sin su licencia vigente pueden enfrentarse a multas que oscilan entre 0,5 a 1 unidades tributarias mensuales (UTM), equivalentes a entre 34.875 pesos (40 dólares) y 69.751 pesos (80 dólares).
