En su autobiografía, el dramaturgo Arthur Miller narra un episodio conmovedor que vivió junto al director de cine Elia Kazan. Miller y Kazan disfrutaron de una amistad cercana y colaborativa, pero su relación se tornó complicada durante el gobierno de Harry S. Truman. Kazan decidió colaborar con el Comité de Actividades Antiamericanas, dirigido por el senador Joseph McCarthy, y delató a antiguos colegas relacionados con el Partido Comunista, salvando así su carrera a expensas de otros.
Este acto de delación tuvo un profundo impacto en Miller, quien pocos días después fue citado a declarar. A diferencia de Kazan, que optó por señalar a sus compañeros, Miller mantuvo su integridad y se negó a revelar nombres. En un intento por suavizar la tensión, la esposa de Kazan, presente en la conversación, preguntó a Miller sobre su trabajo en ese momento. Él respondió: “Sobre las brujas de Salem”, una respuesta que dejó a ambos en silencio, conscientes del paralelismo entre su situación actual y la temática de la obra que estaba escribiendo.
