El Impacto de la Genética en la Longevidad Humana
La pregunta sobre por qué algunas personas viven más que otras ha intrigado a científicos y la humanidad en general durante décadas. Tradicionalmente, se atribuía la longevidad a factores como el estilo de vida, las enfermedades, el nivel económico y, en algunos casos, la suerte. Sin embargo, un nuevo estudio realizado por el biólogo molecular Uri Alon, del Instituto Weizmann de Ciencia en Israel, señala que la genética heredada de nuestros padres desempeña un papel mucho más relevante de lo que se pensaba anteriormente.
Hallazgos del Estudio
Según la investigación publicada en la revista Science, se estima que el 55% de la variación en la duración de la vida humana está determinado por factores genéticos, siempre que se excluyan factores externos como accidentes o infecciones. Esta cifra supera más del doble las estimaciones previas, que situaban la influencia genética entre el 6% y el 33%.
El estudio enfatiza que la mortalidad externa puede distorsionar la interpretación real de cómo la genética afecta la longevidad. Los autores diferenciaron entre mortalidad extrínseca, derivada de factores externos al organismo (accidentes, infecciones, entre otros), y mortalidad intrínseca, ligada al envejecimiento y deterioro biológico.
Metodología del Estudio
El equipo de Alon empleó modelos matemáticos para reevaluar grandes bases de datos de gemelos, tanto idénticos como mellizos, provenientes de cohortes de Dinamarca y Suecia. También se incluyeron datos de gemelos criados en entornos distintos y de hermanos de personas centenarias en Estados Unidos. En total, la muestra abarcó cerca de 16,000 parejas de individuos emparentados.
Una vez eliminada la mortalidad extrínseca de los datos, la heredabilidad de la longevidad se estabilizó en torno al 55%. El análisis también reveló que las causas de mortalidad externa han disminuido significativamente a lo largo del tiempo, siendo diez veces más bajas en la actualidad en comparación con las cifras de 1870 a 1935.
El Papel de la Genética en Enfermedades
El estudio subraya cómo la herencia genética influye en diversas enfermedades. En el caso del cáncer, la heredabilidad se sitúa aproximadamente en un 30%, mientras que las muertes por enfermedades cardiovasculares presentan una heredabilidad alrededor del 50% en edades tempranas. Por otro lado, las muertes por demencia muestran la mayor heredabilidad, alcanzando hasta el 70% a los 80 años, estabilizándose entre el 40% y el 50% en edades más avanzadas.
Reacciones de Expertos en Longevidad
Nir Barzilai, un destacado experto en genética y longevidad, aplaudió el trabajo y sugiere que podría transformar el entendimiento actual sobre la longevidad. Aporta que la genética ha sido subestimada en investigaciones anteriores al no considerar adecuadamente las causas de muerte, especialmente en personas que fallecen jóvenes.
Barzilai ha estado estudiando a centenarios y ha encontrado que la genética podría explicar entre el 80% y el 100% de las posibilidades de alcanzar edades avanzadas. Por ejemplo, si ambos padres son centenarios, se podría predecir que su vida sea un 24% más larga que el promedio.
Implicaciones para la Investigación Futura
Los expertos Daniela Bakula y Morten Scheibye-Knudsen destacan que este estudio refuerza la necesidad de identificar las variantes genéticas asociadas a la longevidad. Lo hallado encaja mejor con lo que se conoce sobre la genética de otros rasgos humanos complejos, sugiriendo que las tasas de longevidad podrían haber sido optimizadas a lo largo de la evolución.
