El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre Cuba al anunciar una nueva medida que puede impactar significativamente su suministro de petróleo. Esta decisión se produce tras el reciente cierre del suministro de crudo desde Venezuela. A través de una orden ejecutiva emitida por la Casa Blanca, Trump declaró una «emergencia nacional» con respecto a Cuba e impuso aranceles a los países que exporten petróleo a la isla caribeña.
La orden ejecutiva sostiene que “las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba están diseñadas para perjudicar a Estados Unidos y apoyar a países hostiles, grupos terroristas transnacionales y agentes malignos”. Por lo tanto, el presidente considera que la situación en Cuba representa una «amenaza inusual y extraordinaria» contra la seguridad nacional de Estados Unidos, lo que justifica la declaración de emergencia.
Para afrontar esta amenaza, la orden establece la creación de un sistema de aranceles contra aquellos países que proporcionen petróleo, ya sea de forma directa o indirecta, a Cuba. Este movimiento afecta particularmente a México, que se ha convertido en el principal proveedor de crudo para la isla tras el debilitamiento del suministro venezolano.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha argumentado que los envíos de petróleo que realiza su gobierno son de naturaleza humanitaria y corresponden a contratos establecidos por Pemex, la empresa estatal de energía. Hasta principios de enero, los buques de Pemex transportaban petróleo a Cuba regularmente, pero este suministro se detuvo en la mitad del mes.
A pesar de la interrupción, Sheinbaum ha reiterado que la ayuda humanitaria en forma de hidrocarburos continuará. En una conversación reciente con Trump, negó que el tema del suministro de petróleo formara parte de sus discusiones. Según el último informe de Pemex, México exportó en promedio 17,200 barriles diarios de crudo en los primeros nueve meses de 2025, lo que representa un 3.3% de sus exportaciones totales.
De acuerdo con cálculos del Financial Times, Cuba tiene suficientes reservas de petróleo para aproximadamente 15 a 20 días. Antes del cierre del suministro venezolano, la isla recibía alrededor de 46,500 barriles diarios de crudo. La suspensión del suministro mexicano se produjo poco después de las recientes acciones estadounidenses en Venezuela, donde se capturó al presidente Nicolás Maduro.
Además de México, otros países como Rusia y Argelia han reducido o suspendido sus envíos de petróleo a Cuba, lo que agrava la crisis energética de la isla. El 3 de este mes, Trump, tras la exitosa operación militar en Caracas, empleó un discurso más agresivo hacia el régimen cubano, afirmando que “va a caer pronto” y describiendo a Cuba como “una nación que está al borde del colapso”.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, aclaró en una reciente comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que el objetivo de Washington no es forzar un cambio de régimen en La Habana de manera directa, aunque admitió que sería beneficioso para Estados Unidos que el régimen cubano dejara de existir.
