La Realidad del Albergue Movimiento Juventud 2000 en Tijuana
El albergue Movimiento Juventud 2000, ubicado en la Zona Norte de Tijuana, enfrenta un grave descenso en su capacidad de acogida. Situado a pocos metros del muro que separa México de Estados Unidos, este centro puede albergar hasta 170 personas, pero en la actualidad apenas cuenta con 15 residentes. En años anteriores, llegó a acoger más de 300, teniendo que abrir espacios para tiendas de campaña y colchonetas. Su director, José María García Lara, recuerda aquellos tiempos de saturación, donde las instalaciones estaban repletas de actividades y recursos para los migrantes.
Historias de Esperanza y Desafío
Entre los residentes, se encuentra Karen, quien prefiere no revelar su apellido por motivos de seguridad. Junto a su hijo y su marido, llegaron a Tijuana con la intención de cruzar a Estados Unidos, pero la falta de oportunidades los llevó a buscar refugio en el albergue. «Estamos aquí para volver a estabilizarnos y encontrar un trabajo», asegura Karen mientras cuida de su bebé.
Otro testimonio es el de Bárbara Rodríguez, originaria del Estado de Guerrero. Tras vivir 20 años en Estados Unidos, fue engañada para ser llevada a Tijuana con la promesa de recibir ayuda para desengancharse de la marihuana. Ahora vive en el albergue, con el sueño de reunirse con sus cinco hijos que permanecen en EE. UU. «Esperemos que el Gobierno de Estados Unidos cambie», comenta, recordando el aporte de los mexicanos a su economía.
Impacto de la Política Migratoria de EE. UU.
La situación en los albergues de Tijuana refleja un cambio profundo en el contexto migratorio, especialmente desde que Donald Trump asumió su segundo mandato. La retórica antimigración y la eliminación de mecanismos legales para solicitar asilo han disuadido a muchas personas de intentar cruzar la frontera. Según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), las aprehensiones de migrantes irregulares cayeron un 88% en el último trimestre de 2025, con 17,793 detenciones en contraste con las 147,107 del mismo trimestre en 2024.
“Quienes están aquí son las personas que ya no pueden cruzar y no pueden regresar a su país, principalmente por miedo”
Janina Hofer, voluntaria
Recursos y Ayuda Humanitaria en Riesgo
La disminución del flujo migratorio ha sido acompañada por un recorte significativo en los recursos económicos para la ayuda humanitaria. Desde su llegada a la Casa Blanca, Trump congeló la ayuda al desarrollo, lo que afectó programas vitales en la frontera. Esta decisión resultó en la suspensión de servicios de asistencia alimentaria, alojamiento y asesoramiento legal para las personas varadas en Tijuana. Algunos albergues se encuentran en una situación económica crítica, con muchos temiendo el cierre total de sus operaciones.
La coordinadora del albergue Embajadores de Jesús, Janina Hofer, ha sido testigo del impacto de estos recortes en su organización. Aunque han logrado mantenerse a flote, el cierre de otras entidades ha mermado las capacidades de asistencia. Organizaciones como Al Otro Lado también han experimentado recortes en su financiación, afectando su capacidad de ofrecer servicios jurídicos a migrantes y refugiados.
La Búsqueda de Nuevos Donantes
El cambio en la infraestructura de la ayuda humanitaria ha obligado a muchas organizaciones a buscar nuevos donantes para mantenerse operativas. Sarah Soto, directora de Espacio Migrante, menciona que la incertidumbre financiera se ha convertido en un gran reto, obligando a las organizaciones a reducir servicios esenciales. Este problema no es reciente, ya que desde 2024, el tema de la migración había empezado a ser menos prioritario para los grandes donantes.
Según informes, la financiación estadounidense a ACNUR y a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) también ha disminuido drásticamente. Esto ha generado preocupaciones sobre el acceso de millones de refugiados a la asistencia humanitaria.
“Observamos el cierre de oficinas de algunas agencias, recorte de personal y reducción de capacidades”
Soraya Vázquez, Al Otro Lado
A medida que la situación en la frontera continúe evolucionando, las historias de quienes buscan refugio en Tijuana se cruzan con un panorama en constante cambio, afectando tanto a las personas como a las organizaciones que trabajan en apoyo a los migrantes.
