Científicos inflan currículum con estudios autopublicados y despilfarran millones

Científicos inflan currículum con estudios autopublicados y despilfarran millones

La invención de un nuevo concepto en el ámbito científico ha sacudido la comunidad académica: el PISS, por las siglas en inglés de Published In Support of Self (publicado en apoyo de uno mismo). Este término define un fenómeno inquietante en el que revistas científicas han pasado de publicaciones selectivas y de prestigio a convertirse en fábricas de números especiales, a menudo publicados cada pocas horas.

Investigadores como el ingeniero español Pablo Gómez Barreiro, el economista italiano Paolo Crosetto y el inmunólogo canadiense Mark Hanson han alertado que “la piscina de la ciencia corre peligro de llenarse de PISS”. Este fenómeno es consecuencia del acceso abierto a la investigación, donde los científicos son quienes financian sus propias publicaciones, lo cual genera un incentivo perverso que propicia la proliferación de resultados académicos mediocres.

La Publicación de Números Especiales

Tradicionalmente, los avances científicos eran publicados en revistas reconocidas, y los lectores debían pagar para acceder a su contenido. Sin embargo, actualmente, son los autores quienes deben abonar tarifas que superan los 2.000 euros, muchas veces provenientes de fondos públicos, lo que ha llevado a una presión creciente para publicar más estudios. Esto ha resultado en la aparición de miles de números especiales que contribuyen a la calidad deficiente de la ciencia.

Desde 2018, el correo electrónico de Gómez Barreiro se ha inundado de invitaciones para actuar como editor de estos números especiales. Intrigado por este fenómeno, unió fuerzas con Crosetto y Hanson, analizando un total de 110.000 números especiales y más de un millón de estudios publicados en ellos entre 2015 y 2025. Sus hallazgos revelan que, aunque muchos científicos actúan con integridad, cada año más de 1.000 números especiales tienen más de un tercio de sus trabajos firmados por sus propios editores.

Casos Notables de PISS

Ejemplos concretos resaltan la magnitud del problema. En un número de la revista Processes, 27 de los 28 estudios sobre la fabricación de medicamentos biológicos fueron firmados por el editor invitado, Jochen Strube. Similarmente, en la revista Nutrients, 23 de los 24 estudios fueron firmados por la nutricionista Anita Macdonald.

Impacto Económico y Llamado a la Acción

El daño económico derivado de esta situación es significativo. Los tres investigadores han calculado que, si se considera que cada estudio cuesta aproximadamente 2.000 euros, entre 33 y 87 millones de euros se han desperdiciado en PISS a lo largo de 11 años. Esta cifra se refiere a solo una pequeña muestra de las 47.000 revistas académicas en el mundo, destacando una necesidad urgente de intervención.

A diferencia de revistas tradicionales, MDPI destaca por su rápida aceptación y alta cantidad de publicaciones. Su análisis indica que un 87% de los números especiales cuestionados provienen de esta editorial. En respuesta, el responsable del Laboratorio de Cibermetría del CSIC, Isidro Aguillo, ha instado a las autoridades académicas a excluir estas publicaciones de los procesos de evaluación de carreras académicas.

Reacciones de las Editoriales

MDPI y Frontiers han defendido sus prácticas editoriales, enfatizando que están trabajando para mitigar la endogenia en sus publicaciones. MDPI afirma que solo un 25% de los estudios en un número especial pueden ser firmados por el editor invitado, mientras que Frontiers ha impuesto una regulación similar.

Este análisis ha resaltado la necesidad de revisar los estándares de publicación científica. Gómez Barreiro, Hanson y Crosetto esperan que su investigación contribuya a la identificación de prácticas editoriales que puedan poner en riesgo la calidad de la ciencia.

0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notify of
guest
0 Comments
Más antiguos
Más recientes Más votados
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Puede que te interese