Darío Gil lidera programa científico de Trump: “América primero, no América sola”

Darío Gil lidera programa científico de Trump: “América primero, no América sola”

Darío Gil, director del National Science Board, recibió una significativa noticia hace un año mientras se encontraba en la Antártida supervisando trabajos de investigación: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo nombró subsecretario de Ciencia e Innovación en el Departamento de Energía. Gil, oriundo de Murcia y con 50 años, se ha posicionado como una figura clave dentro del entorno de Trump.

“Darío es un empresario y científico brillante”, destacó Trump el 16 de enero del año pasado en su red social, Truth. Gil acumuló 22 años en IBM, donde alcanzó el puesto de director mundial de investigación. Sin embargo, su vínculo con Estados Unidos comenzó mucho antes; como estudiante de intercambio, vivió una experiencia transformadora que culminó con su doctorado en el MIT. En una carta a la comunidad científica, Gil señala que su amor por América marcó el inicio de su carrera.

Un Año de Desafíos y Oportunidades

Desde su nombramiento hasta la toma de posesión en septiembre, Gil ha enfrentado numerosos desafíos. Sin embargo, se ha integrado rápidamente en la Administración Trump, liderando lo que él y el presidente describen como “el proyecto Manhattan o Apolo” de su gobierno, conocido como “misión Génesis”. Este ambicioso proyecto busca acelerar la revolución de la inteligencia artificial y la computación cuántica, además de duplicar la productividad y el impacto de la ciencia y la ingeniería estadounidenses en una década.

Desde su oficina en Washington, Gil supervisa 17 laboratorios nacionales y un equipo de aproximadamente 40,000 científicos, en un periodo marcado por recortes significativos a la ciencia. Aunque se anunció un importante alivio con una ley aprobada recientemente en el Senado, Gil destaca la importancia del trabajo conjunto entre sectores público, privado y académico.

La Misión Génesis

Pregunta. ¿Por qué decidió hacer el cambio de la empresa privada a la gestión pública?

Respuesta. Este es un momento decisivo. Estamos en medio de una revolución computacional que transformará la práctica de la ciencia y la ingeniería. La convergencia de avances en inteligencia artificial, computación cuántica y otros campos exige coaliciones entre diversos sectores y aliados internacionales.

P. ¿Qué le ha sorprendido más en su nuevo rol?

R. La dedicación y el sentido de misión que permea el trabajo aquí. Todos están comprometidos a mejorar el conocimiento y la seguridad nacional de EE.UU.

P. ¿Cuál ha sido su mayor desafío?

R. El proceso de confirmación fue complicado y prolongado. Aceptar fue solo el principio; el proceso político puede ser desalentador.

Impacto y Visión Futura

P. ¿Qué implica la misión Génesis y por qué es comparable a proyectos históricos?

R. Estamos en una revolución tecnológica. Esta misión se basa en desarrollos en semiconductores, inteligencia artificial y computación cuántica, y busca crear una plataforma que optimice la productividad científica en áreas cruciales como energía y seguridad nacional.

La misión se plantea como un esfuerzo nacional para duplicar la inversión en I+D, llevando a EE.UU. a un nivel de inversión equivalente al 7% de su Producto Interno Bruto en investigación, un aumento significativo respecto al actual 3.5%.

P. ¿Cómo planean financiar esta ambiciosa iniciativa?

R. Se movilizarán billones de dólares. Este año, el presupuesto de la Oficina de Ciencia será de 8,400 millones de dólares y tiene proyecciones de crecimiento. Contamos con aliados industriales que representan algunas de las mejores empresas tecnológicas del mundo.

Colaboración Internacional

P. ¿Cómo se ajusta esta misión a la política de “America First” del actual gobierno?

R. La colaboración internacional es fundamental. Trabajamos con aliados en Europa, Japón, Corea del Sur y otros, para asegurar el éxito de esta iniciativa. La comunidad científica europea está muy interesada en participar.

Génesis no solo busca redefinir cómo se ejecuta la ciencia en EE.UU. sino también cómo se pueden aprovechar las colaboraciones internacionales en un mundo cada vez más competitivo. La misión está diseñada para ser un esfuerzo conjunto, no un aislamiento.

P. En su correo a la comunidad científica, menciona una urgencia para actuar. ¿Por qué?

R. Cambiar cómo trabajamos puede ser incómodo, pero es necesario dada la velocidad del avance tecnológico y la competencia global, particularmente con países como China.

P. ¿Cree que el presidente Trump apoya la ciencia?

R. Sin duda. La misión Génesis es una muestra de ese compromiso.

La administración de Donald Trump está motivada por un enfoque renovado en la ciencia y la tecnología, y Darío Gil se destaca como una figura central en estos avances. Con la misión Génesis, el Secretario aspira a transformar el futuro de la investigación y el desarrollo en Estados Unidos, promoviendo un crecimiento significativo en la productividad científica.

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