La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca hace un año generó un gran impacto en la política de México. Desde entonces, la presidenta Claudia Sheinbaum y su gobierno han tenido que lidiar con un vecino impredecible y demandante. Con una frontera de 3,000 kilómetros y una economía altamente dependiente del comercio con Estados Unidos, que representa el 80% de las exportaciones mexicanas, ambos líderes han puesto a prueba su capacidad de negociación en temas sensibles como la seguridad, el comercio y la migración.
Conexiones telefónicas: el hilo conductor
En los momentos de mayor tensión entre México y Estados Unidos, la comunicación entre Sheinbaum y Trump ha sido constante. Las llamadas han sido una herramienta esencial para mantener abiertas las puertas de la negociación y evitar que los desacuerdos escalen a conflictos más serios, como amenazas de aranceles y posibles intervenciones militares. Hasta ahora, han realizado múltiples llamadas que reflejan un año lleno de desafíos y concesiones.
Primeras conversaciones
Primera llamada: 7 de noviembre de 2024
Claudia Sheinbaum: “La conversación fue cordial y felicitamos mutuamente por nuestros triunfos electorales. Hablamos del tema de la frontera y de las relaciones entre nuestros países.”
Segunda llamada: 27 de noviembre de 2024
Claudia Sheinbaum: “Abordamos la crisis humanitaria relacionada con el fentanilo en Estados Unidos. Le expliqué que el consumo de esta droga en México es mínimo, gracias a las campañas del gobierno y a los valores familiares que prevalecen.”
Medidas y estrategias
A medida que los desafíos aumentaban, Sheinbaum propuso la implementación de estrategias migratorias más integrales, que incluyan programas sociales como ‘Sembrando Vida’ y ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’, buscando además una colaboración más cercana en temas como el fentanilo.
Por su parte, el 20 de enero, Trump firmó varias órdenes ejecutivas, incluyendo la reactivación de la construcción del muro fronterizo y la designación de organizaciones criminales mexicanas como narcoterroristas. Sin embargo, México no se quedó de brazos cruzados y lanzó el programa México te Abraza, dirigido a incluir a posibles deportados en programas sociales.
Desarrollo de las negociaciones
En varias ocasiones, Trump ha amenazado con aranceles del 25% a productos mexicanos, alegando que esto es necesario para combatir el tráfico de drogas. Entre el 1 y el 3 de febrero, se firmaron acuerdos que extendieron los temas de seguridad y comercio, y se celebraron llamadas en las que ambos líderes discutieron compromisos para frenar la migración y mejorar la seguridad fronteriza.
Reuniones y llamados a la acción
En una llamada del 3 de febrero de 2025, Trump destacó el compromiso de México de enviar 10,000 soldados a la frontera sur para frenar la migración y el tráfico de fentanilo, mostrando así un avance en la colaboración entre ambos países. Desde entonces, el Gabinete de Seguridad de México ha reportado un incremento significativo en las detenciones y decomisos relacionados con delitos transfronterizos.
Programa Frontera Norte
El 5 de febrero, México anuncia el Plan Frontera Norte, que implica el envío de más de 10,000 soldados a la frontera. A medida que pasan los meses, ambos países continúan compartiendo información sobre operativos y acciones relacionadas con la seguridad, pero también enfrentan desafíos en cuanto a los aranceles y el comercio, derivados de la firmeza del gobierno estadounidense.
Desafíos y nuevas tensiones
A medida que la colaboración se profundiza, la tensión no desaparece. En junio de 2025, durante una cumbre del G-7, se esperaba un cara a cara entre Sheinbaum y Trump, que no se concretó, agregando un nuevo capítulo a la relación diplomática entre ambos países.
Operativo Lanza del Sur
En un giro más agresivo, Trump ordena operaciones en las aguas cercanas a México para desmantelar cárteles. La presión política y militar sobre México se intensifica, llevando a la presidenta a solicitar más conversaciones con el presidente estadounidense.
Con la guerra contra las drogas en el centro del debate, tanto México como Estados Unidos trabajan en encontrar un equilibrio entre la cooperación y la soberanía nacional.
Mirando hacia el futuro
A medida que avanza la administración de Trump, se espera que las negociaciones se intensifiquen en áreas claves como la migración, los aranceles y la seguridad en la frontera. Aunque los desafíos persisten, ambos países parecen dispuestos a encontrar soluciones que beneficien a ambos pueblos. La colaboración y el diálogo serán fundamentales para sortear esta complicada relación, marcada por la cercanía geográfica y la interdependencia económica.
