El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, apareció públicamente el jueves por la tarde para condenar el ataque de Estados Unidos contra Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro. Ortega calificó esta acción como “un acto de terrorismo” y denunció la “actitud imperialista” de Washington, afirmando que “se creen los dioses, los dueños de la tierra”.
Durante una ceremonia de graduación de cadetes de la Policía Nacional, Ortega revisó lo que denominó las agresiones de Estados Unidos a lo largo de la historia, desde los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki hasta la guerra en Vietnam y el reciente atentado en Caracas. Asimismo, recordó la guerra civil que asoló Nicaragua en los años ochenta, en la que el ejército sandinista se enfrentó a la contrarrevolución apoyada por el gobierno de Ronald Reagan. “Me reuní con Reagan y le pedí la paz”, expresó Ortega.
La administración de Ortega, que comparte el liderazgo con su esposa, Rosario Murillo, respondió al ataque en Venezuela con una dura represión que resultó en la detención de decenas de personas que mostraron apoyo al arresto de Maduro. Sin embargo, días después, y en un giro que algunos opositores interpretan como una maniobra en respuesta a posibles acciones de Washington, Ortega ordenó la liberación de varios presos.
Aunque Ortega no mencionó a Donald Trump de forma directa, sus críticas se enfocaron en las políticas del presidente estadounidense. “Esa invasión de Venezuela, ¿quién les ha dado ese poder a ellos? Es un acto de terrorismo”, afirmó. El líder sandinista hizo hincapié en que los “anhelos de poseer los designios del mundo no son nuevos” y agregó que aquellos que ostentan el poder militar actúan sin una “conciencia humanista”, considerándose así mismo como los “dueños de los pueblos”. Sobre el ataque a Venezuela, concluyó: “El poderoso se siente con el derecho de cometer crímenes simplemente porque tiene la fuerza para hacerlo”.
