El Museo del Prado ha alcanzado en 2025 una cifra récord de 3,5 millones de visitantes, consolidando su éxito por tercer año consecutivo. Durante la presentación de las exposiciones temporales de este año, Miguel Falomir, director de la institución, señaló que el museo no necesita más visitantes, sino un perfil diferente que mejore la calidad de la experiencia.
A lo largo de su historia, ningún museo en España había establecido medidas para equilibrar la divulgación del patrimonio sin convertirse en una mera atracción turística. En palabras de Falomir, “ir al Prado no puede ser como ir en el metro en hora punta”. Para abordar este desafío, el museo está desarrollando un plan que busca optimizar la visita.
Uno de los aspectos en estudio es la gestión del extenso espacio del Prado, que cuenta con más de 70,000 metros cuadrados y se ampliará en 2028 con la inauguración del Salón de Reinos. Este proyecto, liderado por el arquitecto británico Norman Foster y el español Carlos Rubio, incorporará 2,500 metros cuadrados adicionales para exposiciones, ubicado junto al Casón del Buen Retiro.
Falomir también destacó la necesidad de ajustar el tamaño de los grupos de visita y replantear los accesos para evitar aglomeraciones. Actualmente, el 75,85% de los visitantes del museo son extranjeros, aunque el Prado se posiciona como el museo español con mayor afluencia de nacionales, un hecho que el director desea potenciar. Para ello, iniciativas como el “Prado de Noche”, donde se abren las puertas gratuitamente una vez al mes, han demostrado gran popularidad entre el público español. Esta medida ha ayudado a que el 45% de las visitas provengan de actividades gratuitas, mientras que un 44.7% pagó la entrada normal.
Falomir subrayó un desafío clave que enfrentan los grandes museos: el comportamiento impredecible de los visitantes. En este contexto, destacó la importancia de diversificar el interés del público más allá de las obras icónicas y confirmó que la política de prohibición de fotos en las salas ha tenido un impacto positivo. Además, casi la mitad de los visitantes tienen entre 14 y 34 años, con un 53% de mujeres que forman parte de la audiencia.
A raíz del confinamiento por la COVID-19, museos europeos como el Louvre implementaron medidas de restricción de aforo que se mantienen. Desde 2022, el Louvre solo permite 30,000 visitantes diarios, además de instaurar franjas horarias y venta anticipada de entradas para controlar las multitudes. Falomir comentó que el Prado es considerablemente más pequeño que el Louvre y aunque aún no enfrenta un colapso, se esfuerza por brindar una experiencia positiva a los visitantes.
De cara a 2026, el Prado se enfocará en exposiciones temáticas tras un año dominado por grandes monográficos, como el dedicado al artista Mengs. Falomir indicó que este cambio responde a la cristalización de líneas de trabajo en la programación del museo, lo que permite una mejor planificación de los proyectos.
Entre las exposiciones destacadas del próximo año se incluyen A la manera de Italia, España y el gótico mediterráneo (1320-1420), que subraya la influencia artística italiana en la Edad Media en los reinos españoles. También se examinará el legado de las reinas Isabel de Farnesio y Cristina de Suecia, así como la muestra Rilke y el arte español, con motivo del centenario del autor.
Otras Exposiciones
La programación también contará con Hans Baldung Grien, centrada en el pintor renacentista alemán; y exposiciones sobre fotografía como El Prado Multiplicado. La fotografía como memoria compartida y El universo del artista ante la cámara. Además, se presentarán Valeriano D. Bécquer. Los cuadros de costumbres y Ricardo de Madrazo. Dibujos y acuarelas, así como la historia del famoso cuadro El cuadro del hambre, que pasó de ser uno de los más valorados del Prado a ser considerado “poco más que un chiste”.
