La reciente campaña de acoso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, marca un intento notable de injerencia en la independencia de esta institución clave. Sin embargo, este esfuerzo se enfrenta a una creciente resistencia por parte del Congreso, que se perfila como un bastión de defensa ante el embate de la Casa Blanca.
El domingo, Jerome Powell reveló que está siendo objeto de una investigación penal por parte de la Fiscalía federal. Este escrutinio, impulsado por el Departamento de Justicia, se centra en si Powell brindó información falsa durante su comparecencia ante el comité de asuntos bancarios del Senado, donde explicaba los elevados costos de las obras de remodelación de la sede de la Reserva Federal en Washington.
Powell ha atribuido la investigación a su firme oposición a las presiones de Trump, quien ha pedido reducciones agresivas de tasas de interés. En un video publicado en la red social X, Powell expresó: “La amenaza de cargos penales se debe a que la Reserva Federal establece los tipos de interés según nuestra mejor evaluación, y no en función de las preferencias del presidente”.
Apoyo de líderes económicos
La situación generó una ola de apoyo hacia Powell. Un grupo de una docena de destacados economistas, incluidos tres expresidentes de la Fed y varios exsecretarios del Tesoro, firmaron una carta en la que califican la investigación como un intento sin precedentes de socavar la independencia de la Fed. Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen, quienes han liderado la institución antes que Powell, advirtieron sobre las implicaciones negativas para el Estado de derecho en Estados Unidos.
La lucha por la autonomía de la Reserva Federal refleja los límites del poder presidencial que Trump busca desafiar. Sin embargo, varios miembros del Congreso, de ambos partidos, han criticado la investigación del Departamento de Justicia como un intento de intimidar a Powell.
If there were any remaining doubt whether advisers within the Trump Administration are actively pushing to end the independence of the Federal Reserve, there should now be none. It is now the independence and credibility of the Department of Justice that are in question.
I… https://t.co/wDMH6twcD5— Senator Thom Tillis (@SenThomTillis) January 12, 2026
El senador Thom Tillis, un republicano del Comité Bancario, se manifestó en contra de cualquier nominación de Trump a la Reserva Federal hasta que se aclare la situación. Hasta ahora, ha declarado que la independencia y credibilidad del Departamento de Justicia están en juego.
Hostigamiento y amenazas
La investigación judicial se suma a una larga serie de insultos y ataques de Trump hacia Powell. El presidente lo ha calificado de “estúpido” y “poco inteligente”, incluso ha solicitado su renuncia y amenazado con despedirlo. No obstante, sus asesores le han advertido sobre las posibles repercusiones legales de interferir directamente en la Reserva Federal. Desde el verano, ha continuado con una actitud de hostigamiento a través de comentarios frecuentes.
El mandato de Powell concluirá en mayo, pero ha manifestado la intención de seguir en la junta de gobernadores, al igual que hizo Marriner S. Eccles, un antiguo gobernador que resistió las presiones del presidente Harry Truman, sentando un precedente sobre la independencia de la Fed. La Casa Blanca desea evitar que Powell repita esa historia, dado que podría permanecer en la junta hasta 2028, complicando así la estrategia de Trump para controlar la mayoría del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).
Adicionalmente, la Administración Trump ha iniciado acciones legales contra Lisa Cook, una gobernadora opositora a las políticas monetarias de Trump. Sin presentar pruebas concretas, la Administración la acusó de irregularidades en un préstamo hipotecario, llevando el caso a la Corte Suprema, que deberá pronunciarse sobre su situación este mes.
A pesar de haber nombrado a varios miembros de la junta de gobernadores, Trump aún carece de una mayoría que le permita ejercer influencia sobre la Fed.
Voto crucial en el Capitolio
Históricamente, los presidentes han ejercido presiones sobre el banco central para que reduzca las tasas de interés, especialmente en tiempos de elecciones. Con elecciones de medio término en el horizonte, Trump se enfrenta a un potencial recorte en su poder. Ha alertado que, si los demócratas ganan, buscarán excusas para destituirlo.
Sin embargo, la Reserva Federal podría encontrar apoyo inesperado en el Senado, ya que este órgano debe ratificar al sucesor de Powell. La votación no será sencilla para Trump, ya que los demócratas se han comprometido a oponerse a injerencias e incluso el voto de Tillis se torna crucial. Sin el apoyo de Tillis, una nominación podría quedar bloqueada en el Comité Bancario, que tiene una mayoría de 13-11 entre partidos y requiere 60 votos para cambios significativos.
La situación de Tillis, quien ha anunciado su retiro del Senado, surge en un contexto donde las primeras fisuras entre los republicanos son evidentes. Recientemente, varios republicanos votaron con los demócratas en el Senado en temas como la prohibición de nuevas acciones militares en Venezuela y la extensión de subsidios de atención médica.
Trump wants to nominate a new Fed Chair AND push Powell off the Board for good to complete his corrupt takeover of our central bank.
He is abusing the law like a wannabe dictator so the Fed serves him and his billionaire friends.
The Senate must not move ANY Trump Fed nominee. https://t.co/3Lsoyq6wI6— Elizabeth Warren (@SenWarren) January 12, 2026
Elizabeth Warren, senadora del Comité Bancario, manifestó en redes sociales su preocupación sobre los esfuerzos de Trump por nombrar a un nuevo presidente de la Reserva Federal y desplazar a Powell. Afirmó que esto representa un abuso de poder y subrayó la importancia de mantener la independencia de la institución. Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, también alertó sobre cómo socavar la independencia de la Fed afectaría negativamente a la economía.
