El Gobierno de Gustavo Petro ha realizado concesiones significativas en temas de seguridad para satisfacer a Donald Trump. A pesar de que ambos mandatarios intercambiaron insultos a través de redes sociales, un grupo de facilitadores mantenía un diálogo secreto entre Bogotá y Washington. Este miércoles, se confirmó que algunas decisiones controvertidas, como los bombardeos a campamentos de disidencias, la reanudación de la fumigación con glifosato en cultivos de coca, y la extradición del narcotraficante Andrés Felipe Marín, también conocido como Pipe Tuluá, fueron acordadas con Estados Unidos.
Reclasificación de Grupos Guerrilleros
Un punto crítico en las negociaciones fue la exigencia de modificar el estatus político de grupos guerrilleros como las disidencias de las FARC y el ELN. La intención era reclasificarlos exclusivamente como organizaciones narcotraficantes, lo que dificultaría los esfuerzos de Petro en su política de paz total. Esta decisión aún no se ha implementado.
Concesiones de Petro y Reacciones Protestantes
Las concesiones realizadas por Petro han generado conflictos con sus propias bases progresistas. Los bombardeos y la fumigación son temas ampliamente repudiados por sectores de la izquierda colombiana, pero fueron considerados «condiciones inamovibles» por parte de los estadounidenses. La comisión de diplomacia secreta que facilitó estas negociaciones estaba compuesta por empresarios, políticos y altos funcionarios del gobierno, quienes trabajaron para rebajar la tensión diplomática entre ambos países.
Acciones Controversiales en el Terreno
El 1 de octubre, a raíz de la creciente crisis diplomática, Petro autorizó un bombardeo en un campamento de disidencias de las FARC en el Caquetá, resultando en la muerte de cuatro menores. El 10 de noviembre, se realizó otro bombardeo en Guaviare que dejó un saldo trágico de siete niños muertos, lo que desató intensas críticas hacia el gobierno y evidenció una contradicción con las promesas previas de Petro.
Retorno a la Fumigación con Glifosato
El 25 de diciembre, Petro reafirmó la decisión de reintroducir el glifosato como parte de la estrategia contra los cultivos de coca. A pesar de su oposición pública a este herbicida durante la campaña presidencial de 2021, el mandatario anunció que se llevarían a cabo fumigaciones de forma “focalizada” en regiones como Cauca y Norte de Santander. Esta medida ha creado fricciones con sectores del progresismo que apoyaron su plan inicial de erradicación sin el uso de glifosato.
Extradición de Narcotraficantes
La extradición de Pipe Tuluá fue otro gesto del gobierno hacia Estados Unidos. A pesar de que Washington pidió la extradición de otro narcotraficante, Giovanny Andrés Rojas, alias Araña, Petro optó por extraditar a Tuluá, quien era líder de la banda La Inmaculada. Esta decisión se produjo en un momento delicado, ya que el gobierno colombiano había ralentizado otros trámites de extradición para no afectar las negociaciones de paz.
Mejoramiento de Relaciones Diplomáticas
Desde septiembre, cuando Colombia fue descertificada por Estados Unidos como aliado en la lucha antidrogas, el presidente Petro comenzó a consolidar un grupo de expertos para mejorar relaciones. Tras meses de esfuerzos, se llevaron a cabo negociaciones confidenciales que culminaron en una conversación telefónica entre Petro y Trump, durante la cual el presidente estadounidense invitó a su homólogo colombiano a visitar la Casa Blanca.
Los esfuerzos de Petro, aunque han implicado ceder en temas fundamentales de su agenda progresista, han comenzado a dar frutos en el contexto diplomático actual.
