Análisis de las Dos Izquierdas: ¿Division o Estrategia?

Análisis de las Dos Izquierdas: ¿Division o Estrategia?

En una reciente entrevista, el presidente Gabriel Boric abordó críticas hacia las izquierdas, presentando tres puntos clave que marcarán el rumbo de su gobierno. Primero, subrayó que “la política democrática no es de heroísmo”, sino de generar transformaciones concretas en la vida de las personas, distanciándose de la retórica incendiaria. Segundo, enfatizó que es posible ser de izquierda sin renunciar a las convicciones, aunque esto exige una constante autoevaluación. Por último, Boric afirmó que tanto Venezuela como Cuba son dictaduras, resaltando la ausencia de un sistema político democrático en estas naciones, lo que evidencia características del totalitarismo.

Críticas a las izquierdas: ¿Y las ausentes?

A pesar de sus fuertes críticos, Boric omitió hablar de dos corrientes de la izquierda que tienen un impacto significativo en el panorama actual. La primera es el progresismo woke, analizado en profundidad por Mark Lilla en The Once and Future Liberal y recientemente por Susan Neiman en Izquierda no es woke. Aunque estos autores han realizado un análisis crítico del mundo woke, falta una descripción más exhaustiva sobre sus limitaciones. Giuliano da Empoli, en su bestseller La hora de los depredadores, ofrece una mirada irónica a este fenómeno cultural, ilustrando su desarrollo defensivo tras la caída del Muro de Berlín. A través de una cena de la fundación creada por Barack Obama, da Empoli destaca cómo los asistentes, en un formato rígido y guiado, dependen de un facilitador para interactuar, lo que pone de manifiesto una falta de espontaneidad y autenticidad en estas interacciones.

La segunda corriente no mencionada es el socialismo democrático, cuya influencia en la administración de Boric ha sido fundamental para evitar el colapso del gobierno. La alianza originaria entre el Frente Amplio y los comunistas, conocida como “Apruebo Dignidad”, se ha beneficiado del apoyo socialista. Sin embargo, este apoyo plantea la necesidad de una reflexión crítica sobre el déficit de universalismo en el socialismo democrático. Históricamente, se ha observado una falta de esta perspectiva tanto en el periodo de Sebastián Piñera como en el actual gobierno de Boric.

Crítica al comunismo y la reflexión necesaria

Mientras las críticas a las izquierdas comunistas son evidentes, el caso de Venezuela y Cuba revela que estos modelos de gobierno no ofrecen prosperidad. La crisis alimentaria en Cuba, por ejemplo, está más vinculada a su sistema económico que al bloqueo estadounidense. La falta de democracia en estos regímenes limita la igualdad política y económica de sus ciudadanos. Reconocer la superioridad del capitalismo en la creación de riqueza, sin menoscabar la necesidad de una distribución equitativa, es fundamental en este análisis.

La situación actual debería impulsar una reflexión profunda dentro del socialismo. Sin una genuina renovación que evite alianzas poco sólidas con el Partido Comunista o el Frente Amplio, es vital que el socialismo democrático reevalúe su papel. La unidad forzada podría no ser la solución y es importante distinguir entre diferentes corrientes de la izquierda. El desafío radica en encontrar un equilibrio entre el materialismo y el postmaterialismo en la política. Promover la unidad antes de tiempo podría resultar una trampa que limite la capacidad de cada partido de pensar críticamente sobre su futuro.

La necesidad de una revitalización de las ideas y estrategias en la izquierda chilena es más apremiante que nunca.

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